¿Qué tanto confías en ti?

¿Te has hecho esta pregunta alguna vez?

Bueno, pues, quizá lo primero a preguntarnos es… ¿Qué es para nosotros la verdadera confianza? ¿Cómo construimos ese edificio que nos dé verdadera solidez para enfrentar la vida?

 En sociología y psicología social la confianza es la creencia en que una persona o grupo, será capaz y deseará actuar de manera adecuada en determinada situación y pensamientos. En este caso hablaremos de la confianza ligada a la autoestima y la definiremos como AUTOCONFIANZA y podríamos decir que es la seguridad que cada persona tiene en sí misma.

Es en nuestro interior donde está la fuente inagotable de confianza que nos hará capaces de hacer las cosas que siempre hemos querido, y de lograr ser la persona que siempre hemos anhelado.

¿ Y si está dentro de nosotros, porque algunas personas aún no la han encontrado?

La mayor parte de las personas cree que tener confianza en nosotros mismos tiene que ver con la capacidad para hacer bien algunas cosas. 

Alguien puede decir “Soy un buen carpintero, y me tengo confianza porque sé hacer bien mi trabajo, por ello puedo convencer al cliente a que soy la mejor opción para realizar un servicio”

Cuando creemos que para ser una persona segura y confiada hay que saber hacer las cosas bien, nos estamos engañando porque son pocas las habilidades que se pueden dominar en la vida y las que podemos adquirir tienen un límite. Por lo tanto, si basamos nuestra seguridad en lo que sabemos hacer, solo nos sentiremos confiados mientras estemos llevando a cabo esa actividad.

La naturaleza de la verdadera seguridad y confianza en nosotros mismos no tiene relación con lo que nos ocurre en la vida externa. La verdadera seguridad no se apoya en lo que hacemos, sino en la fe que tenemos en nuestra capacidad interior para enfrentar cualquier desafío que se nos presente.

La verdadera seguridad se genera siempre desde adentro y no desde afuera.

Es la consecuencia de un compromiso con uno mismo, y no está en relación con los resultados que obtendremos, sino con la creencia de que… Sea cual fuere la situación que debemos enfrentar, seremos capaces de abordarla y solucionarla satisfactoriamente.

Si creemos en nosotros como personas, tenemos que cultivar la disposición a actuar en todo momento. No se trata de que hagamos tal o cual cosa específica, sino de tener fe en nuestra capacidad de liderar nuestra propia vida. ¿Te das cuenta de la diferencia? 

La verdadera confianza nace de nuestra voluntad como personas, intentando una y otra vez aquello que queremos lograr, cometiendo errores y aprendiendo de ellos hasta que podamos sentir satisfacción por la manera en que estamos logrando hacer lo que nos habíamos propuesto.

Nuestra confianza crecerá ante la evidencia de que hemos tenido la fuerza interior para hacer aquello que tuvimos que hacer para llegar a donde queríamos llegar.

En el mismo instante en que dejamos de lado una meta o sueño, comenzamos a vulnerar la confianza en nosotros mismos.

“Recuerda, todo parte de nuestro mundo interior. “

En nuestro próximo artículo profundizaremos al respecto. 

Bendiciones infinitas para todos.


¡¡Hasta la próxima !!

Escrito por Ma. Antonieta Gómez de la Cruz, Psicoterapia del Despertar