¿Cómo dejar de controlar a mi pareja?
¿Cómo dejar de controlar a mi pareja?
Dejas de controlar cuando reconoces que lo que hay debajo no es amor, sino miedo a perder al otro, y empiezas a hablar de ese miedo en lugar de manejarlo a través de la otra persona.
Revisas su celular «por si acaso», le preguntas dónde estuvo, le dices «lo hago por ti, solo quiero lo mejor para ti». El ego tiene dos caras: una de inocencia hacia afuera y, escondida, la cara del miedo. Esa máscara de sacrificio y de hacer cosas por el otro, en el fondo, es miedo a que te deje; lo que intentas es controlar al otro porque tienes miedo a la soledad.
No es amor: es miedo a perder al otro.
El control nace de la idea de que puedo controlar el futuro asegurando que el cuerpo del otro me pertenezca. Pero no dominamos el cuerpo de los demás, ni siquiera el nuestro: no sabemos cuánto tiempo vamos a estar en este mundo.
Lo que sí puedes hacer es ser honesto: si aparece el miedo a perder al otro, poder hablarlo y compartirlo. Lo que compartes se puede liberar, y probablemente el otro tenga el mismo miedo que tú.
Cómo trabajarlo
1. Detecta la máscara
Fíjate en la frase con que justificas el control: «lo hago por ti», «me preocupo». Si debajo hay ansiedad, esa es la máscara de la inocencia sobre la cara del miedo.
2. Nombra el miedo
Dilo para ti con todas las letras: «tengo miedo de que me deje», o «tengo miedo de quedarme solo». Lo que se nombra se puede mirar.
3. Dilo con honestidad
Cuéntaselo a tu pareja sin acusar: «me da miedo perderte». Si sufres, dilo; si sientes culpa o miedo, dilo. Lo que compartes se puede liberar.
4. Suelta lo que crees que te pertenece
Pregúntate qué parte de tu pareja sientes como tuya: su cuerpo, sus horarios, sus decisiones. Mientras sea tu bien más valioso, no podrás entregarlo; observa esa idea.
5. Escucha su propio miedo
Probablemente el otro tenga el mismo miedo que tú. Preguntarle cómo se siente abre un espacio que el control cierra.

