¿El karma existe?
¿El karma existe?
Sí, el karma existe como ley de causa y efecto: karma significa acción, y toda acción tiene una reacción. Y según el Curso, lo que sembraste no te condena: el perdón libera su efecto.
Quizás lo piensas cuando algo te sale mal una vez más: «¿qué habré hecho para merecer esto?». Pero karma no es un castigo; conviene tomarlo no como algo malo sino como aprendizaje. Si estás mal de salud y empiezas a moverte y a comer sano, en unos meses estarás mejor: eso es karma. Si te compras unos patines, te vas a caer hasta aprender: eso también.
Lo que se enseña desde hace miles de años es que esa ley no empieza en esta vida. Dentro de la ignorancia, el karma es sufrimiento; dentro de la comprensión, es beatitud. Cambia no la ley, sino cómo ves lo que te pasa.
El perdón libera el efecto del karma: perdonar es liberar el pasado.
Y después del perdón empieza lo que en Oriente se llama dharma: el camino del sabio. Si no lo ves así, igual puedes trabajar con lo concreto: mirar qué sigues cargando y soltarlo.
Cómo trabajarlo
1. Mira la causa y el efecto de tu día
Elige una situación que se repite y pregúntate: ¿qué siembro yo aquí? No para culparte, sino para ver la ley en acción, como cuando entrenas y mejoras.
2. Toma lo que te pasa como aprendizaje
Cada vez que algo te duela, cambia «¿por qué a mí?» por «¿qué me enseña esto?». El karma no es malo: es enseñanza.
3. Identifica lo que sigues cargando
Haz una lista corta de personas o hechos del pasado que todavía te pesan. El perdón libera el efecto, así que ahí está tu trabajo.
4. Perdona pasando por alto
Perdonar es pasar por alto, mirar más allá del error. Cuando regrese el pensamiento que duele, no te quedes en él: déjalo pasar.
5. Siembra lo que quieres cosechar
Si cada día siembras liberación con una práctica diaria, cosechas liberación. Elige una práctica corta y hazla durante una semana.

