¿Por qué atraigo personas tóxicas?
¿Por qué atraigo personas tóxicas?
Porque eliges, sin darte cuenta, desde lo que buscas en el otro y desde lo que esperas que cambie: lo que sostiene esas relaciones es el ego, la proyección y la esperanza. Eso sí puedes trabajarlo. Pero si hay violencia, golpes, amenazas o miedo, lo primero es cuidarte y alejarte; eso no se resuelve con la persona al lado.
Es la tercera relación en la que te hacen dudar de ti y te quedas esperando que cambie. Nosotros vamos buscando aquello que parece que nos falta: si buscas éxito, alguien exitoso; si buscas alegría, alguien que la muestre por fuera. Y entramos a la relación porque queremos una relación, no para conocer a quien está enfrente.
Yo lo digo duro, y no para que te culpes: nadie te ata con alguien. Si algo te ata, es lo que acabo de nombrar. Por eso mismo hay salida, porque es tuyo y puedes mirarlo. Y fíjate en el otro lado del espejo: quien no quiere cambiar suele buscar a alguien que tampoco cambie. No hace falta ponerle una etiqueta a nadie; hace falta ver qué buscas tú.
Cómo trabajarlo
1. Primero, tu seguridad
Si hay golpes, amenazas, humillaciones o miedo en tu casa, no es momento de indagar: aléjate, avisa a una persona de confianza y busca ayuda profesional o un servicio de atención de tu país. Después habrá tiempo de entenderlo.
2. Pregúntate qué quieres que te dé
Escribe qué esperas de una pareja: que te cuide, que te dé seguridad, que te complete. Todo lo ligado al querer es egoico; verlo es el primer paso para dejar de elegir desde ahí.
3. Mira qué te ata
Anota qué estás esperando que el otro cambie. La esperanza viene de esperar: que el otro sea quien tú quieres. Ahí está el hilo que te mantiene.
4. No juegues a rescatar
Si el otro no quiere cambiar, no puedes ayudarlo: es su libre albedrío. Acompaña una milla, pero no permitas que te retrasen tu camino.
5. No te quedes donde no quieres estar
No tienes que quedarte en un lugar en el que no quieres estar. Puedes irte sin odio y sin juicio.

