¿Por qué nunca me alcanza el dinero?
¿Por qué nunca me alcanza el dinero?
Porque, más que una cuestión de cifras, el «no me va a alcanzar» es primero una idea que vive en tu mente: mientras creas que te va a faltar, vas a vivir como si faltara, tengas mucho o poco.
Conozco esa sensación. Cuando me mudé, vivía de trabajos eventuales, tocando en casamientos y fiestas, y cada mes no sabía si iba a llegar a pagar todo. Siempre me daba la impresión de que no. Y sin embargo nunca me faltó nada: a veces porque tenía el dinero, a veces porque alguien me ayudaba. Le pedía ayuda a mi madre, «no sé si llego, ¿me ayudas?», y siempre llegaba. Un día dije: «hágase tu voluntad, ya basta de este juego de carencia». Tu mente juega con que te va a faltar.
Y esa idea casi siempre es heredada: ¿alguien tuvo padres que jamás sintieron miedo de que faltara el dinero? Lo recibimos de ellos y lo tomamos como propio. Además, la definición de abundancia que más me gusta es esta: ser abundante es tener ahora lo que necesitas para hacer lo que te toca hacer ahora.
La idea de carencia es la idea del ego.
Las cuentas existen, y mirarlas es parte de lo que toca. Lo que no hace falta es que la carencia sea quien las maneje.
Cómo trabajarlo
1. Mira cómo terminaron tus miedos
Haz una lista de los meses en que temías no llegar y escribe qué pasó de verdad. Revisa cuántas veces el miedo anunció algo distinto de lo que ocurrió. No es negar las cuentas, es ver el juego de la mente.
2. Pregunta de quién es la idea
¿Tu madre o tu padre tenían miedo de que faltara el dinero? Mira esa creencia como algo heredado que ya no te pertenece. Lo único que te toca es observarla.
3. Mide la abundancia en el presente
Pregúntate: ¿tengo ahora lo que necesito para hacer lo que me toca ahora? Eso es abundancia, y se mide hoy. La carencia siempre habla del futuro o del pasado.
4. Pide ayuda sin vergüenza
Cuando yo no llegaba, le decía a mi madre «no sé si llego, ¿me ayudas?». Los hermanos están para ayudarnos. Pedir ayuda no es fracasar.
5. Haz lo que te toca, sin idolatrar el dinero
Trabaja, busca ingresos, haz lo que tienes que hacer. Pero no conviertas el dinero en un ídolo: quien piensa todo el tiempo en dinero vive pobre aunque viva en una mansión.

