Lección 15: Mis pensamientos son imágenes
Miras la taza que tienes en la mesa, la ventana, la mano que la sostiene. Todo parece tan sólido, tan evidente, que preguntarte «¿y si lo que veo lo estoy fabricando yo?» suena casi absurdo. Esa es justamente la pregunta que abre la Lección 15.
¿Qué significa «Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado»?
Te lo digo desde el principio: esta lección tiene una profundidad que no es de este mundo. Es un conocimiento que hoy, desde hace un tiempo, empieza a descubrirse incluso a nivel científico: todo es luz. Todo está hecho de fotones, y eso ya está demostrado.
Entonces, cada vez que miras un objeto, no estás viendo un objeto sin más: estás fabricando una imagen. Y si en el acto de ver puedes reconocer que fabricas esa imagen, puedes soltar lo fabricado y llevar la visión a un nivel más profundo. No se trata de negar los objetos ni de rechazarlos. Se trata de reconocer que yo mismo estoy fabricando mi forma de ver.
¿Por qué cuesta tanto ver más allá de los objetos?
Porque lo único que determina lo que ves son los límites que le pones a la visión. Piensa en lo siguiente: sabemos que nuestro rango de audición es muy pequeño. Un perro, o los animales en general, oyen mucho más que nosotros. Con la vista pasa lo mismo: lo que percibimos es apenas una franja.
Todo está compuesto de luz, de la materia infinita y sagrada que somos. Todo es espacio vacío infinito, moviéndose a una velocidad que no podemos comprender. Por eso el Curso empieza aquí a trabajar con tu percepción: primero para reconocer los límites y después para abrirnos a ver más allá. Si te interesa mirar cómo se arma tu propia realidad, te recomiendo leer por qué creas tu realidad, pero no desde el ego.
Y hay algo que quiero que sepas. El Curso dice que quizá empieces a notar que hay una luz en cada objeto, y mucha gente empieza a tener experiencias. Pero te aclara que eso todavía no es conocimiento: solo estás empezando a tener una percepción verdadera. No hay nada que perseguir.
¿Cómo practicar la Lección 15 hoy?
En las lecciones siguientes este trabajo se irá profundizando. Por ahora es un trabajo de apertura mental, y se hace así:
- Observa cada objeto que tengas a tu alrededor, uno por uno.
- Aplica la lección en cada uno: «esta es una imagen que yo mismo he fabricado».
- Ábrete a ver de otra forma, sin definir cuál será esa forma.
- No busques copiar la experiencia mística que leíste de otra persona. Solo reconoce que tú creas la imagen que tienes de cada cosa.
- Suelta lo demás. Hazlo con completa libertad, con simpleza y con sencillez.
Una recomendación personal: no trates de entender las frases de la lección, porque todavía no son entendibles a nivel racional. Las lecciones apuntan a llevarte a la experiencia. Lee el texto, haz la práctica y suelta el resto. Si ves que esto te genera mucha inquietud o te remueve cosas difíciles, acompáñate también de un profesional; esta práctica suma a ese cuidado y no lo reemplaza.
¿Qué cambia cuando la practicas, y si no sientes nada?
Cambia la forma en que miran tus ojos. En lugar de ver e interpretar, darle un significado a todo y disgustarte, como vimos en las lecciones anteriores, empiezas a ver con una mirada libre, una mirada santa que se abre a percibir lo que realmente es: que todo es luz, todo es amor y todo surge de la fuente.
Si hoy no sientes nada especial, no pasa nada. No es una carrera ni hace falta una experiencia espectacular: la apertura se entrena de a poco. Si quieres comprender mejor cómo el ego construye esas imágenes, lee qué es el ego y cómo reconocerlo.
Para seguir el recorrido, repasa la Lección 14 y continúa con la Lección 16. Esta lección, te lo digo de corazón, es de una belleza indescriptible.
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