¿Cómo conectar con Dios?
¿Cómo conectar con Dios?
Pidiendo luz y no cosas: la conexión se abre cuando dejas de suplicar y empiezas a pedir comprensión, y cuando sueltas con el perdón lo que te mantiene bloqueado.
Seguro conoces la oración de pedido: «Dame esto, Señor; que mi hijo se cure; que me vaya bien». Es muy humana. Yo distingo entre la súplica, que parte de la idea de que ya sabes lo que necesitas, y el pedido, que nace de la humildad: no sé lo que tiene que ocurrir, así que pido luz, claridad, entendimiento.
Hay algo más. El dolor y la culpa generan un bloqueo interno que hace parecer imposible conectar. Por eso el perdón abre la puerta. Y por eso las emociones difíciles son buenos momentos para orar: cuando estás frustrado, angustiado o desesperado, algo interno se está quebrando y puedes pedir sanar, comprender, liberar.
Todas las oraciones se responden, pero no de la forma que esperamos.
Pide con la mente abierta y sin miedo, y quédate dispuesto a recibir lo que llegue, que no siempre es lo que imaginabas.
Cómo trabajarlo
1. Distingue súplica de pedido
Antes de orar, mira si estás diciendo cómo tiene que resolverse algo. Ese es el pedido que parte de «yo sé lo que necesito». Cámbialo por: «no sé lo que tiene que ocurrir».
2. Pide luz y entendimiento
Pide cosas como «dame sabiduría, dame comprensión, guíame». Puedes pedir luz también para otra persona, sin decidir tú qué sería lo mejor para ella.
3. Usa tus emociones como puerta
Cuando estés frustrado, desesperado o angustiado, ese es un buen momento para orar. No hace falta orar todo el tiempo: basta con pedir luz ahí, donde algo se quiebra.
4. Suelta con el perdón
Si sientes que algo te bloquea, mira qué culpa o qué dolor sigues sosteniendo. El perdón sana y abre la puerta para sentir que estás conectado.
5. Termina en silencio
Cuando no estés pidiendo nada, quédate en silencio. Una oración sin palabras lleva a la experiencia directa de estar conectado.

