¿Cómo dejar de juzgar a los demás?
¿Cómo dejar de juzgar a los demás?
Dejas de juzgar cuando te das cuenta de que estás juzgando y entrenas la mente en tres pasos: observar, perdonar y silenciar.
Piensa en la última reunión familiar: alguien opinó algo y por dentro ya lo habías sentenciado, «no entiende nada, yo sí». Esa sensación de entenderlo todo es la forma más fácil de identificar al ego: siempre que hay juicio, te conviertes de inmediato en un ser miserable.
Ojo con una distinción: decir «el café está frío» no es juzgar. Juzgar es decidir que el otro hizo algo mal, que no sabe, que tu opinión es mejor. Y debajo hay una idea de tener razón, cuando en el fondo nunca la tenemos.
La mente se entrena primero para observar, después para perdonar y después para silenciar.
Cuando te descubres juzgando ya hay conciencia, y entonces puedes decirte: tiene que haber otro camino. Es la misma situación, y existe una forma de verla sin juzgar. Además, cuando no juzgas, te vuelves espejo del no juicio, y el otro tiene espacio para abrirse.
Cómo trabajarlo
1. Distingue describir de juzgar
«Llegó tarde» describe; «es un irresponsable» juzga. Si en tu frase hay un «está mal» o «no sabe», es juicio.
2. Obsérvalo cuando ocurre
Lo primero es darte cuenta: «ahora estoy juzgando». Sin criticarte por eso; observar ya es una parte del entrenamiento.
3. Dite: tiene que haber otro camino
Es una frase simple, sin invocaciones. Tu mente se pone a buscar otra manera de ver la misma situación, sin juzgar.
4. Perdona lo que viste en el otro
Perdonar es soltar el pensamiento que le pusiste a esa persona. Lo que juzgas afuera es una puerta para mirar adentro.
5. Vuelve al silencio
Una vez que perdonas, la mente se aquieta. Si vuelve a juzgar, vuelve al silencio de nuevo, sin pelearte con ella.

