¿Cómo dejo de pensar en cosas negativas?
¿Cómo dejo de pensar en cosas negativas?
No dejas de pensar en cosas negativas peleando con ellas ni reemplazándolas por positivas: te liberas cuando dejas de identificarte con el pensamiento que aparece.
Es de noche y tu mente repasa todo lo que podría salir mal. Intentas cambiar la película con «piensa en positivo». Dura un rato y vuelve. Un alumno me preguntó qué técnica usar para dominar esos pensamientos, y le respondí: ninguna.
Si te esfuerzas por tener pensamientos positivos, es por miedo al negativo, porque detrás del positivo está el negativo. Forzar uno es esconder el otro abajo de la alfombra, y sigues identificado con una postura mental. Una mente liberada no está ni en el positivo ni en el negativo: está en el neutro y acepta las cosas como son.
Si te esfuerzas por tener pensamientos positivos, es por miedo al negativo.
El pensamiento negativo puede aparecer, por cómo funciona y está condicionada la mente. Lo que importa es observarlo y no creer que eres tú. Y para probar cómo es una mente sin pensamiento, observa tu respiración: mientras la observas, no estás pensando.
Cómo trabajarlo
1. Deja de pelear con el pensamiento
Que aparezca un pensamiento negativo no es el problema. El tema es si te identificas con él y sientes que eres eso.
2. Dile: «esto es un pensamiento»
Obsérvalo sin discutirle. Una alumna se rio a carcajadas cuando vio que lo que la asustaba era «un pensamiento nada más». Ahí dejó de condicionarla.
3. No lo tapes con uno positivo
Reemplazarlo a la fuerza lo esconde abajo de la alfombra y sigues dentro del mismo laberinto. Déjalo pasar sin elegir bando.
4. Lleva la atención a tu respiración
Dos o tres minutos: inhalas, exhalas, y observas. Mientras observas la respiración, la mente está en silencio. Es solo para que experimentes qué es una mente sin pensamiento.

