¿Cómo dejo de pensar en el pasado?
¿Cómo dejo de pensar en el pasado?
Dejas de pensar en el pasado cuando ves que lo estás trayendo tú, ahora: recordar es percibir el pasado como si estuviera ocurriendo en este momento, y eso se puede soltar.
Hablas por teléfono con tu madre y, antes de que termine la primera frase, ya estás reaccionando a todo lo que te dijo y te hizo durante años. No escuchas a una persona: escuchas el archivo. Y piensas «otra vez».
No hay otra vez: la única vez es esta vez.
El pasado es el principal recurso de aprendizaje del ego, y de ahí sale el sufrimiento. No de haber aprendido a hablar o a manejar el cuerpo, que está muy bien, sino de pensar que alguien me hizo algo y vivir hoy desde eso. No se trata de olvidar: la mente recuerda, pero perdona, y una mente en plenitud recuerda desde el amor.
Un buen comienzo es preguntarte qué recuerdo del pasado es el que más te duele hoy, y soltar ese. No hay un truco mágico: hay un trabajo. Y si el recuerdo de algo muy duro te supera, hablarlo con un terapeuta también ayuda.
Cómo trabajarlo
1. Pregunta qué recuerdo te duele hoy
No todo el pasado: el que pesa en tu presente. Ponle una frase concreta. Es la pregunta del día en la clase.
2. Nota cuándo lo estás trayendo
Habla con esa persona, o piensa en ella, y fíjate cuánto de lo que escuchas es ella ahora y cuánto es lo que ya traías.
3. Ancla tu atención en la respiración
Siempre es ahora: no puedes inhalar «como ayer a las cuatro». Observa tu respiración para entrenar la atención en el presente.
4. Separa lo que aprendiste de lo que interpretas
Las habilidades útiles, el idioma, un oficio, no se tocan. Lo que sueltas es la interpretación: «esto me lo hizo», «otra vez lo mismo».
5. Perdona en lugar de olvidar
No se trata de olvidar. Al perdonar, el recuerdo queda sin carga y la mente recuerda desde el amor.

