¿Cómo meditar antes de dormir?
¿Cómo meditar antes de dormir?
Antes de dormir, reemplaza los pensamientos de miedo por un pensamiento santo y deja que tu mente lo extienda: una frase como «El amor me creó a semejanza de sí mismo», unos diez minutos desde la cama, hasta que te duermas.
Te acuestas, apagas la luz y la mente reabre el día: lo que dijiste, lo que falta, lo que podría salir mal. El cuerpo descansa, pero la cabeza sigue activa. El Manual para el maestro de Dios recomienda justamente dedicar un momento a Dios antes de irte a dormir: pone tu mente en un estado de reposo y te aparta del miedo.
La práctica es simple. Haz unas respiraciones profundas, trae la frase y deja que la mente asocie libremente a partir de ella: un pensamiento santo lleva a otro, igual que un pensamiento de amenaza se reproduce. Si vuelve la idea de amenaza, regresas a la frase.
Un pensamiento santo lleva a otros.
Al día siguiente, anota qué cambió. Y si el insomnio es frecuente, consulta a un profesional de la salud: esta práctica acompaña, no reemplaza ningún tratamiento.
Cómo trabajarlo
1. Dedica el último momento del día a Dios
Antes de dormir, aunque sea un rato corto, cierra los ojos y piensa en Dios. Si te resulta mejor, hazlo una hora antes de acostarte.
2. Respira hondo y trae la frase
Haz unas respiraciones profundas y repite «el amor me creó a semejanza de sí mismo». No la recites como un robot: deja que te llegue.
3. Deja que la mente asocie libremente
No controles hacia dónde va. Un pensamiento santo lleva a otro, como un pensamiento de amenaza se reproduce. Dale ese espacio unos diez minutos.
4. Regresa a la frase cuando vuelva el miedo
Si tu mente vuelve a ideas de amenaza, no pelees con ellas: vuelve a la frase y deja que se extienda otra vez.
5. Anota la diferencia
A la mañana, escribe en tu cuaderno qué ocurrió en tu mente y cómo dormiste. Notar la diferencia refuerza el hábito.

