¿Cómo perdonar una infidelidad y seguir juntos?
¿Cómo perdonar una infidelidad y seguir juntos?
Se empieza por perdonar lo que ocurre en tu mente, que es donde la herida se sigue abriendo; recién desde ahí, con más paz, puedes mirar si siguen juntos o no.
Piensa en la noche en que te enteraste. Lo que pasó fue un hecho, y a partir de ahí lo repasas, lo imaginas, lo juzgas. Una vez se acostó con otra persona, pero hace semanas o años que lo estás pensando: la infidelidad que hoy te duele no ocurre en el cuerpo, ocurre en la mente.
Un Curso de Milagros llama a eso un concepto: un pensamiento al que su hacedor le otorga un significado especial. «Me fue infiel» significa «es mala persona, me angustio, me pongo mal». Y la pregunta que conviene hacerse una y otra vez es quién determinó ese significado. No se trata de tranquilizarte, sino de desaprender.
También pasa que el ego proyecta en el otro la salvación: yo te di la capacidad de hacerme feliz, y si no la usas, eres el culpable. Verlo no justifica lo que hizo; te muestra de dónde viene tu dolor.
Si aparece el miedo a perder al otro, es bueno poder hablarlo: lo que compartes se puede liberar.
Perdonar no es decidir si te quedas o te vas: es ver con claridad para decidir desde la paz y no desde el golpe.
Cómo trabajarlo
1. Escribe lo que te dices sobre lo ocurrido
Anota los pensamientos tal como vienen: «es mala persona», «yo no valgo», «nunca más voy a confiar». Cada uno es un concepto, no un hecho.
2. Pregunta quién le dio ese significado
Al lado de cada pensamiento, pregúntate qué significa para ti y quién determinó que significara eso. No es para minimizar lo que pasó: es para ver qué parte es hecho y qué parte es lo que repites.
3. Mira qué le pediste que fuera
Observa si proyectaste en esa persona tu salvación: que te hiciera feliz, que te completara. Cuando la proyección no se cumple, el ego busca un culpable. Verlo te devuelve el poder de tu mente.
4. Habla con honestidad
Si sientes dolor, culpa o miedo a perderlo, dilo: a tu pareja o a quien te acompañe. Ser honesto con todo es uno de los tránsitos más liberadores, y lo que compartes se puede liberar.
5. Decide desde la paz
Perdonar no es decidir si te quedas o te vas. Cuando el pensamiento afloje, elige desde ahí; si tomas la decisión en medio del golpe, vas a seguir repasando lo mismo.

