¿Cómo saber si tomé la decisión correcta?
¿Cómo saber si tomé la decisión correcta?
Pocas veces se sabe por el resultado: las decisiones del mundo dan casi igual; lo que cuenta es desde dónde las tomas.
Imagina que dejaste un trabajo, cambiaste a tu hijo de escuela o terminaste una relación, y hoy te preguntas si te equivocaste. Si decides ir a la izquierda o a la derecha, tu experiencia cambia, pero eso no es relevante en cuanto a sentir o no sentir paz. Estamos sobrevalorando el poder de decidir lo que está ligado al mundo.
El poder más grande que sí tienes es elegir entre dos sistemas de pensamiento: el de la ignorancia, que te lleva a hacerte daño, y el de la sabiduría que te guía. Y mirando atrás, no hubo una decisión mala: decidiste según el nivel de conciencia que tenías.
Jamás en tu vida tomaste una decisión mala: decidiste según el nivel de conciencia que tenías.
Si una puerta se cierra, quizá no era ahí; y muchas veces se está abriendo otra que antes no habías visto. Si hay que decidir de nuevo, se decide, ahora pidiendo ser guiado.
Cómo trabajarlo
1. No midas la decisión por el resultado
Lo que decides en el mundo —una escuela, un trabajo, un camino— cambia tu experiencia, pero da igual en cuanto a tu paz. Estamos sobrevalorando el poder de decidir esas cosas.
2. Mira desde dónde decidiste
Pregúntate si elegiste primero lo que querías y después buscaste confirmación, o si pediste guía antes. No es para juzgarte: es para ver el lugar desde el cual decidías.
3. Suelta la culpa del pasado
Decidiste según el nivel de conciencia que tenías entonces. Mirar atrás sin juzgar es parte del trabajo: estás aquí para liberar eso, no para castigarte por ello.
4. Elige otra vez, hoy
Si hace falta tomar otra decisión, tómala. El poder más grande que tienes es decidir desde dónde te vas a experimentar: desde el sistema de pensamiento del ego o desde la sabiduría interior.
5. Lee la puerta cerrada
Si algo se cierra, puede ser que no era ahí. Obsérvalo con curiosidad: muchas veces se te está abriendo una puerta que antes no habías visto.

