¿Por qué no encuentro pareja?
¿Por qué no encuentro pareja?
Muchas veces porque buscas en la otra persona lo que sientes que te falta, y eso no se encuentra afuera: mientras lo busques, cada candidato carga con una promesa que no puede cumplir.
Imagina que sales a una cita y, sin darte cuenta, miras si esa persona te va a hacer sentir lo que no sientes en otros lados: acompañado, valioso, tranquilo. Eso es el amor del ego, el amor del ser especial. Y el ego, cuando encuentra algo, enseguida busca otra cosa, porque su matriz es la insatisfacción: la búsqueda constante de algo externo.
Por eso a veces hace falta un tiempo de soledad, no necesariamente, pero a veces, para transitar y sanar un montón de cosas antes de aventurarte. Y cuando te aventures a la pareja, eso no significa que ya esté todo sanado: solo significa que estás listo para la etapa siguiente.
Nuestro trabajo no es tener una pareja mejor: es sanarnos para que llegue la pareja perfecta.
Una relación santa es donde dos personas descubren su compleción: que no necesitas nada, que eres un ser completo en ti mismo. Desde ahí te reúnes con el otro para compartir el regocijo de estar completo, y la pareja deja de ser tu salvación para ser tu compañera de ruta.
Cómo trabajarlo
1. Anota qué esperas que otro te dé
Escribe qué quieres que una pareja te haga sentir: seguridad, valor, compañía. Eso que buscas afuera es lo que parece que te falta. Verlo con claridad es el primer paso, porque lo que ves se puede sanar.
2. Imagina una pareja desde lo nuevo
Pregúntate cómo imaginas una pareja ideal, sin basarte en tu padre, tu madre ni en lo que viviste. No hay respuesta correcta: date la oportunidad de crear algo diferente, que nadie más podría crear porque nadie tiene tu historia.
3. Date un tiempo contigo si lo sientes
Si algo te pide quietud, vive un tiempo de soledad para sanar lo que traes antes de aventurarte. No es obligatorio ni un castigo: es prepararte para la etapa siguiente.
4. Conoce sin juzgar
Cuando conozcas a alguien, no lo juzgues ni te juzgues. Si puedes compartir un momento con otra persona sin ego y sin sufrimiento, ya estás poniendo la base de una pareja que acompaña en lugar de una que tiene que salvarte.

