¿Por qué no encuentro trabajo?
¿Por qué no encuentro trabajo?
No hay una sola causa, y el mercado importa; pero hay una que sí puedes mirar: lo que crees que significa estar sin trabajo, porque desde ahí buscas.
Es lunes, vuelves a revisar ofertas, siete postulaciones sin respuesta te susurran «no sirvo». Cuando para ti trabajar te da valor, quedarte sin trabajo te desvaloriza, y desde ahí cuesta ver lo que se abre. A veces era justamente lo que estabas pidiendo: dejar de estar en ese lugar, y después se abre a otras cosas.
Además, «estoy sin trabajo» es una interpretación de lo que ocurre. Tenemos tan metido el esquema de que trabajar es lo que hay que hacer, que a veces dejamos de hacer lo que realmente tenemos que hacer para trabajar de algo que no nos gusta.
El trabajo es un invento nuestro: si te quedaste sin trabajo, ¿qué otra cosa tienes para hacer?
Nada de esto te pide quedarte quieto: sigue con lo concreto, pero desde la calma y no desde la desesperación. Y si el peso del ánimo o las deudas se vuelve demasiado, busca apoyo de un profesional; no es una debilidad.
Cómo trabajarlo
1. Separa el hecho de la interpretación
El hecho: «hoy no tengo empleo». La interpretación: «no valgo». Escríbelas en dos columnas. Solo la primera es un dato; la segunda es lo que le agregas.
2. Mira el valor que le das al trabajo
Pregúntate: ¿mi valor depende de tener empleo? Si es así, esa creencia pesa más que la búsqueda misma. Obsérvala sin pelearla.
3. Pregunta qué más se abre
Quizá era lo que estabas pidiendo. Hazte la pregunta con honestidad: ¿qué otra cosa tengo para hacer? Anota lo que aparezca, aunque parezca fuera de lugar.
4. Sigue con lo concreto, sin urgencia
Postula, habla con conocidos, actualiza tu perfil. Hazlo desde la calma, no desde el miedo a quedarte sin nada: se nota en cómo te presentas.
5. Usa el tiempo a tu favor
A veces el tiempo libre llega para conocerte. Dedica unas horas al día a algo que te ordene por dentro, y no esperes a otra crisis para empezar.

