¿Qué hago si me salté una lección de Un Curso de Milagros?
¿Qué hago si me salté una lección de Un Curso de Milagros?
Vuelve a la lección en la que estás y sigue: un día perdido no arruina nada. El libro pide una lección por día, sin saltear; pero el peor de los casos es un día en que no pudiste hacer nada, y te quedan 364 lecciones más.
Seguramente te pasó esto: una semana yendo bien, un martes que se complicó, y al día siguiente la culpa de «ya lo arruiné». Esa voz es el ego, que juzga hacia afuera y también hacia adentro: «hace un año que hago el Curso y todavía no puedo». Esos pensamientos parecen tuyos, pero no lo son.
La introducción del libro es clara: no hace falta que la entiendas, hazla. Si hoy no llegaste a los quince o veinte minutos, mañana tendrás otra lección. Y si alguna te parece rarísima, mira lo que pasa con el tiempo: a medida que tu percepción se abre, la que parecía incomprensible de pronto se ve clara.
Mientras más confusión tienes, más necesitas practicar la lección.
Por eso, si te saltaste una, no la uses para juzgarte. Hazla cuando puedas, aunque no la entiendas, y retoma el día de hoy. Lo que importa no es llegar sin fallas, sino que tu mente vuelva al ejercicio.
Cómo trabajarlo
1. Suelta el juicio primero
Nota el pensamiento «lo arruiné» o «no puedo». Es el ego, no eres tú. Ponle un signo de pregunta al lado, como a cualquier pensamiento.
2. Haz la lección de hoy
No esperes a ponerte al día para volver. Retoma con la del día: mañana tendrás otra, y el otro día otra.
3. Recupera la que quedó
Cuando puedas, hazla aunque no la entiendas. El libro no pide entenderla, sino hacerla.
4. Haz lo que puedas con el tiempo
Si no llegas a los quince o veinte minutos de práctica, hazlo con lo que tengas. Es mejor una práctica breve que ninguna.
5. Si estás confundido, ponle más energía
Mientras más confusión tengas, más necesitas practicar la lección. Es ahí donde la liberación es mayor.

