Lección 18: No soy el único que ve así
Una persona se te acerca ofendida, con un mal día a cuestas. No le dices nada especial, pero algo en ti cambia y la conversación cambia con ella. ¿Casualidad? La Lección 18 propone que no lo es, y que lo que haces en tu mente llega más lejos de lo que imaginas.
¿Qué significa «No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver»?
Esta lección es de una belleza sin igual. Adelantamos algo ayer, y hoy se muestra con claridad: cada vez que yo veo, estoy afectando a otras mentes, porque las mentes están unidas. El Curso te dice que la practiques con objetos, como una preparación, pero la puedes empezar a ver en tus relaciones y en tus charlas.
Piensa en esa persona ofendida, que tuvo un mal día. En la falta de neutralidad de sus pensamientos, lo vio desde el miedo o desde el conflicto. Si yo reconozco que no soy el único que experimenta lo que veo, y cambio mi forma de ver, estoy cambiando a esa persona y estoy cambiando toda la mente en su completitud. Cada vez que alguien cambia su forma de pensar, nos afecta. Cada vez que tú cambias tu forma de ver, me afecta a mí; y cada vez que yo cambio y veo un milagro, te afecta a ti, porque estamos unidos. Para ahondar en esta idea, lee no eres una mente aparte: las tres caras del ego.
¿Por qué esto cambia el sentido de tu práctica?
Porque la liberación del ego que haces no es solo por ti. Es por la mente completa. Cada vez que cambio me convierto en un maestro para gente que ni siquiera me conoce, porque los pensamientos se emiten a la mente completa: no solo te afectan a ti, afectan toda la mente.
Por eso a veces ni hace falta hablar para llegar a la mente de un ser querido o de personas que ni conocemos. El Tao, un libro de una metafísica también muy profunda, que cuesta entender hasta que se tiene esta sabiduría experimentada, dice que el sabio habla sin hablar. Cada vez que tu silencio expresa amor, estás afectando a una cantidad de mentes, a toda la mente. Así asumimos un lugar de responsabilidad: si sano mi mente, ayudo a sanar a otros, ni hablar de mi familia y mis seres queridos. Es una conexión invisible a los ojos del cuerpo, que vas a ver como milagros a través de tu experiencia.
¿Cómo practicar la Lección 18 hoy?
- Empieza con objetos, como propone el Curso: míralos recordando la idea de la lección.
- Llévala a tus relaciones y charlas: cuando alguien llegue molesto, recuerda que no eres el único que experimenta lo que ves.
- Reconoce la falta de neutralidad de tus pensamientos ante esa persona o situación.
- Elige el amor, un pensamiento de amor en lugar del miedo o el conflicto.
- Recuerda durante el día que el cambio no es solo por tu experiencia individual.
Si cargas con una situación familiar o personal muy difícil, acompáñate también de un profesional; esto suma a ese cuidado y no lo reemplaza.
¿Qué cambia cuando la practicas, y si no sientes nada?
Cada vez que reconozco la falta de neutralidad de los pensamientos y elijo el amor, en toda la mente se genera un pensamiento de amor que tiene el poder de cambiarlo todo. Es como el efecto mariposa: una mariposa aletea de manera amorosa en tu mente, y eso es un huracán de amor en la mente de Dios. No es solo por mi experiencia individual; yo tengo el poder de cambiarlo todo cuando elijo pensamientos de amor.
Si hoy no percibes nada tangible, no pasa nada: estos efectos no siempre se ven en el momento, y la práctica se sostiene igual. Si quieres entender mejor ese sentido de unidad, mira Dios no es un señor enojado: es la luz de todo.
Repasa la Lección 17 y continúa con la Lección 19. Hoy es un día sagrado.
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