Lección 271: Mirar con la visión de Cristo
Imagina que llevas años mirando todo a través de un cristal empañado y nunca lo notaste, porque siempre fue el único que tuviste. ¿Y si hoy pudieras mirar sin ese cristal?
¿Qué significa «Hoy sólo utilizaré la visión de Cristo»?
Ya vimos en la introducción qué es el Cristo: es tu ser. Hoy no se trata de entenderlo, sino de ver a través de él. Te lo digo así: ver sin vidrios empañados, sin anteojos, sin lentes distorsionados, simplemente ver la perfección.
Antes estábamos trabajando con los ojos cerrados. Ahora te invito a abrirlos y, sea lo que sea que veas, ver la perfección y reconocer, más allá de lo que ves, la perfección que hay a través de tu ver. Es el paso siguiente a la Lección 270, sobre no usar los ojos del cuerpo para interpretar.
La lección dice que hoy elijo contemplar lo que Cristo quiere que vea, o sea, lo que mi ser quiere que vea. Estoy poniendo mi mente cotidiana, mi mente consciente, al servicio del ser, lo que algunos llaman la conciencia crística. Ese ser está en mi interior, en conexión directa con Dios.
No se trata de aprender algo nuevo. Todo el trabajo que hemos hecho con el mundo perdonado, con el mundo real, llega aquí a una experiencia. Lo que la lección plantea es profundo, y por eso nos toca observarlo, descubrirlo y vivirlo, no solo entenderlo con la cabeza.
¿Por qué sentimos que no tenemos esa visión?
A veces sentimos que estamos desconectados. Lo único que tenemos que hacer es ver a través de esta conciencia que está en nosotros. No está en ningún otro lado, y no se puede alcanzar de ninguna otra forma que no sea a través del conocimiento de nosotros mismos.
Hay además una diferencia que venimos trabajando desde la primera lección: la que hay entre las ideas individuales o privadas y el ser compartido que vive en toda vida. Cuando miras desde tus ideas privadas, el cristal se empaña; cuando miras desde el ser compartido, ves la perfección. Si quieres profundizar en esa diferencia, qué es la conciencia y cómo se despierta lo aclara. Y lo que miras con esa conciencia es grande: lo que consideras tu cuerpo es en realidad inmenso e infinito, con infinitos universos, estrellas y formas de vida dentro.
¿Cómo practicar la Lección 271 hoy?
- Abre los ojos. Mira lo que tengas delante, sea lo que sea, sin cristales: con la intención de ver la perfección.
- Pon tu mente al servicio del ser. Repite que hoy eliges contemplar lo que tu ser quiere que veas.
- Escucha a Dios en cada cosa. Es el mismo proceso: vas a empezar a oír a Dios en cada situación y a ver su reflejo en la creación, y aun a ir más allá de eso.
- Pide la experiencia. Como el curso explica, la oración siempre pide alguna clase de experiencia, y pide y recibirás. Pide hoy que el mundo y la creación de Dios se encuentren en la visión de Cristo que está en ti. Si te ayuda, orar no es suplicar te muestra qué pedir.
¿Qué cambia cuando la practicas?
La lección dice que, en la visión de Cristo, el mundo y la creación de Dios se encuentran: el mundo perdonado, el mundo real, se une con la creación. Y toda percepción desaparece. ¿Qué significa eso? Que ya no hay un ser separado percibiendo algo separado. No hay un percibidor y algo percibido. Se empieza a reconocer la unidad crística que hay en todo lo creado por Dios, y yo empiezo a reconocerme en esa conexión.
Y cuando tu mente consciente es consciente de sí misma, es consciente de Cristo, es consciente del ser. Eso es lo que estamos empezando a reconocer, y lo venimos trabajando desde la primera lección: hay una diferencia sustancial entre tus creencias privadas y el ser compartido que vive en toda vida. Ahora la lección te invita a ver, no solo a pensar en ello. Anímate a ver, reconoce este ver crístico, y deja que el resto del día lo confirme.
Si hoy no ves nada extraordinario, no te juzgues. La lección es una invitación, no un examen: animarte a ver ya es empezar a ver. Para seguir el hilo, puedes volver a la Lección 29, sobre ver a Dios en todo. Si atraviesas un sufrimiento fuerte, busca también el acompañamiento de un profesional.
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.

