Lección 291: Un día de sosiego y de paz
Piensas en la palabra «madre», o en cualquier otra, y algo se te aprieta por dentro. ¿Era la palabra o era lo que aprendiste a poner dentro de ella? La lección de hoy toca justo ahí.
¿Qué significa «Éste es un día de sosiego y de paz»?
Para que el día sea de sosiego y de paz, tenemos que empezar a observar el mundo real. No el mundo que ves habitualmente: ese es un mundo percibido a través de ciertos lentes, ciertas gafas condicionadas por lo aprendido. El mundo real no tiene tu condicionamiento privado ni el mío. Simplemente es. La pregunta del millón es cómo lograr verlo, y la primera frase te lo explica: la visión de Cristo contempla todo a través de mí.
Quiero que lo aterrices en tu experiencia humana, porque hablamos y hablamos y hay quien hace las lecciones ochocientas veces sin entenderlo. La visión de Cristo es la que ve ese mundo real, ese mundo perdonado. Es tu propia percepción llegando al punto de corrección, donde el tiempo ya no es necesario. Viene de la Lección 290, sobre la felicidad actual, y es el mismo hilo.
¿Qué tiene que ver el tiempo con el perdón?
El tiempo no es que te mueras. El tiempo es un constructo mental basado en identificarme con algo que no está existiendo, pero que la mente recuerda. Lo único que existe del tiempo es la imaginería del ego o, visto desde otro lado, el presente, que en realidad está fuera del tiempo. Este instante no lo estás imaginando, ni creando, ni puedes destruirlo. No puedes atacarlo ni defenderte de él. ¿Este instante te está atacando? Entonces, ¿de qué tienes que defenderte? El presente es real, y en el presente vive la mente de Dios.
Por eso la lección dice que la vista de Cristo muestra que todas las cosas han sido perdonadas. Si ya no hay tiempo en mi mente, ¿qué necesita perdón? No estoy retornando a los viejos símbolos. La palabra «madre» puede generarte angustia o, si perdonaste, no significar nada. Lo mismo con «muerte», o con cualquier mala palabra en cualquier idioma: son solo palabras. Cuando tu mente está limpia, simplemente está más allá de las palabras.
Fíjate qué simple es encontrar este instante. No lo puedes atacar y no tienes cómo defenderte de él, porque no hay nada que lo amenace. Conectar con él es empezar a ver a través de la visión de Cristo. Puedes seguir sosteniendo el mundo aprendido por completa ignorancia de este reconocimiento tan sencillo, pero no hace falta. Cuando entiendes esto, empiezas a crear en consonancia con el espíritu que eres: deja de haber dualidad, deja de haber conflicto, y la mente reconoce lo único real, que es el ser.
Y aquí está lo que busca la humanidad desde hace miles de años: trascender la mente individual. Sigues eligiendo una experiencia física, pero acuérdate de que quien la eligió fuiste tú; nadie te la impuso. Puedes vivirla reconociendo su pureza, como un perro que te lame la cara aunque le hayas gritado, porque tiene una mente inocente. Nosotros tenemos conciencia y, a la vez, podemos descubrir esa inocencia.
¿Cómo practicar la Lección 291 hoy?
La práctica la pone el propio texto: «mi mente se aquieta para recibir los pensamientos que tú me ofreces». Y te explico algo. El Padre y el Hijo son uno; si recibo los pensamientos del Padre, recibo mis propios pensamientos, pero desde un nivel de conciencia de unidad. Ya no son pensamientos individuales, sino la visión universal del amor. Te lo dejo en pasos:
- Aquieta la mente al empezar el día y repite la frase de la lección.
- Observa el mundo sin los lentes aprendidos: nota qué estás inventando.
- Cuando una palabra o un recuerdo te perturbe, recuerda que es un símbolo del pasado.
- Vuelve al instante presente, donde no hay nada que atacar ni de qué defenderse.
¿Qué cambia cuando la practicas, y si te cuesta entenderla?
Hoy vas a tener que hacer un trabajo mental que, bromeando, «te va a quemar alguna neurona»; el cuerpo no existe, así que después se regenera, no pasa nada. Escucha tantas veces como necesites: vas a descubrir que el perdón no era lo que pensabas, sino liberarte del tiempo como fabricación personal. Si te sientes desbordado, busca también acompañamiento profesional. Mañana seguimos con la Lección 292, sobre el desenlace feliz. Para profundizar, mira qué significa perdonar. Y felicidades por haber llegado hasta aquí.
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