Lección 32: He inventado el mundo que veo
Piensa en una discusión que se repite en tu casa, en una carencia que te preocupa o en la manera en que intentas controlar a quienes quieres. Todo eso te parece tan real que apenas te preguntas de dónde sale. ¿Y si saliera de ti?
¿Qué significa «He inventado el mundo que veo»?
Con estas lecciones empezamos a entender con una profundidad que a veces excede incluso nuestra comprensión racional o la de nuestra propia experiencia. Pero uno empieza a abrir la puerta a una comprensión más honda. No eres víctima del mundo que ves, dice el curso, porque tú mismo lo inventaste. Y cuando habla de ese «tú», se refiere al tú del ego. Si vienes de la lección 31, no soy víctima del mundo que veo, esta es su continuación natural.
Nosotros estamos creando un mundo donde las parejas pelean, donde con los hijos uno intenta controlar, donde a veces sufrimos carencias. Lo estamos inventando en la mente. Y en el momento en que decides dejar de inventarlo, no lo vas a ver más, porque tu visión irá más allá del plano que solo ves con los ojos del cuerpo.
¿Por qué cuesta reconocer que lo inventas?
Imagina un universo infinito, con una cantidad absurda de estrellas, con planetas, con lunas girando alrededor de los planetas. Y un ser con dos ojos que ve unos pocos metros cuadrados de ese mundo, y a partir de eso juzga todo el universo y la totalidad. Por ejemplo, diciendo que Dios es injusto, o cualquier otra tontería que aparezca en su mente. Con esos pocos metros y esas pocas experiencias, ¿podemos entender la totalidad?
Lo estamos inventando todo: todo el esquema en el que vivimos. En la mente de Dios no está la democracia, ni la república, ni la monarquía. No son ideas de Dios; son ideas e inventos humanos que seguimos reproduciendo, pero que no existen. Y esto no es para culpar a un presidente ni a un rey. Se trata de observarlo en tu propia mente: lo estás inventando tú.
Lo que llamamos razón, el curso lo llama demencia. Razón es pensar que las pocas décadas que viviste y la interpretación que hiciste a través de tu ego pueden explicar algo. Para entender de dónde nace ese invento, te sirve qué es la separación según Un Curso de Milagros.
¿Cómo practicar la lección 32 hoy?
- Observa el mundo con ojos inocentes y reconoce que lo estás inventando.
- Cada vez que algo te haga sufrir, usa la frase final de liberación: «he inventado esta situación tal como la veo».
- No importa lo que estés viendo ni cuán apegado estés: sigue siendo tu invención, y es momento de soltarla.
- Suelta una cosa a la vez, situación por situación.
- Deja de juzgar, de maltratar, de controlar y de culparte.
Si te quedas con una sola práctica, que sea esa frase. Y si juzgar es lo primero que se te escapa, mira cómo dejar de juzgar a los demás.
¿Qué cambia cuando sueltas la invención?
Cuando sueltas ese peso, todo se libera. Empiezas a ver con ojos que miran todo con calma, porque saben que es perfecto. Incluso si ves dolor o sufrimiento, comprendes que también esa persona lo está inventando. No está ocurriendo en la mente de Dios: Dios no puede ver el sufrimiento, porque no lo creó. Lo fabricamos nosotros a través de nuestra ignorancia, nuestra ilusión y nuestro deseo de estar separados unos de otros. Y estamos unidos.
Aclaro algo: soltar la invención no te convierte en un vegetal que no hace nada. Al contrario, mientras más libre está tu mente, más poder de hacer y de crear hay. Pero ya no juzgas, ya no maltratas, ya no controlas, ya no te culpas. Si detrás hay un sufrimiento fuerte, recuerda que acompañarte con un profesional también es parte del camino.
Con esa frase, no importa lo que estés viendo: es tu invención y está en tu mano liberarlo, salir de esa cárcel y empezar a ver con ojos crísticos. Para profundizar en cómo cambia la mirada, lee si la percepción se puede cambiar. Y mañana seguimos con la lección 33, hay otra manera de ver el mundo.
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.

