¿Cómo dejar de preocuparme por lo que piensen los demás?
¿Cómo dejar de preocuparme por lo que piensen los demás?
Dejas de preocuparte cuando dejas de juzgarte tú, porque lo que pesa no es la opinión ajena sino el juicio que haces de ti.
Imagina que vas a decir algo importante y te frenas pensando «qué van a pensar los otros». Lo que te bloquea no es lo que ellos opinan, sino tu propio juicio. Si alguien me insulta y yo no me juzgo, no pasa nada; si me bloqueo, es porque me estoy juzgando.
Acostúmbrate: todo ser dormido juzga, todo el tiempo, y a menos que estés rodeado de maestros iluminados, te van a juzgar. Tómalo como una forma de perdonarte: si sientes el juicio, el que está juzgando eres tú.
Que alguien te juzgue no pasa nada; el tema es que tú no te juzgues.
Y hay algo más: cuando dejas de juzgar la reacción del otro, él también puede dejar de juzgar, porque aprende de tu ejemplo.
Cómo trabajarlo
1. Atrapa el «qué van a pensar»
Cuando te frenes por la opinión ajena, detente y pregúntate: ¿esto lo dijo alguien, o es lo que yo temo que piense? El miedo está en tu juicio.
2. Distingue su juicio del tuyo
Que otro te juzgue no te cambia. Lo que duele es juzgarte tú por lo que otros te dicen. Pregúntate: ¿me estoy juzgando yo?
3. Acostúmbrate al juicio externo
Todo ser dormido juzga, y lo seguirá haciendo. Úsalo como una oportunidad para perdonarte: si sientes el juicio, ahí hay algo tuyo para soltar.
4. No juzgues su reacción
Deja de interpretar el gesto del otro como un ataque. Cuando tú dejas de juzgar su reacción, él puede dejar de juzgar también, porque aprende a través de tu ejemplo.
5. Habla desde la paz
Si lo que vas a decir nace de la paz, no te bloquees por lo que puedan pensar. El bloqueo viene de juzgarte, no de ellos.

