¿Cómo dejar de preocuparme por todo?
¿Cómo dejar de preocuparme por todo?
No se deja de preocuparse peleando con cada preocupación: se observa lo que sientes sin buscar arreglarlo, y la calma llega sola.
Estás en la cama y la mente salta de la cuenta que vence al problema con tu familia y al trabajo de mañana. Hay una parte de la mente que siempre busca hacer algo y cree que la solución está en la acción. Prueba otro tipo de solución, que está en la conciencia.
Observa tu estado interno sin intentar modificar nada, sin lograr nada y sin apegarte a ninguna solución. Al observar, la mente se silencia naturalmente, y las emociones pierden el combustible que les daba el pensamiento.
Si el pensamiento ocurre, no es más que algo que puede ser observado.
Piensa también cuántos años se preocuparon tus padres por el dinero: ¿hizo falta? La preocupación, por su propia naturaleza, es ignorancia, y desde la sabiduría se puede vivir sin ella. Si la preocupación no te deja vivir, consúltalo también con un profesional.
Cómo trabajarlo
1. Siéntate y pon una intención
Espalda recta pero relajada, manos sobre los muslos, ojos cerrados. Antes de empezar, pon una intención para la práctica.
2. Observa la emoción de peso
Mira si hay carga, preocupación o agobio y obsérvalo sin hacer nada al respecto. Solo observa.
3. No busques una solución
Hay una parte de la mente que cree que la solución está en la acción. Esta vez prueba la solución de la conciencia: observa sin modificar nada, sin lograr nada y sin apegarte a ninguna respuesta.
4. Distingue pensar de sentir
Si aparece un pensamiento, nota que estás pensando; si aparece una emoción, que estás sintiendo. El pensamiento suele llevarte a un punto imaginario que no es este momento.
5. Repítelo cuando vuelva
La preocupación va a volver. Vuelve a observarla: cada vez que lo haces, la emoción pierde el combustible que le daba el pensamiento.

