¿Cómo dejo de pensar en mi ex?
¿Cómo dejo de pensar en mi ex?
No dejas de pensar en tu ex peleándote con el pensamiento: lo dejas de creer. El pensamiento ocurre en tu conciencia, y tú no eres el pensamiento.
Es de noche, apagas la luz y vuelven su cara, aquella última conversación, lo que debiste haber dicho. Y detrás viene una idea sutil: «si dejo de pensar en esa persona, es que no la quise». Ahí está el nudo: hay algo en ti que no quiere soltar el pensamiento, porque pensar en el otro se siente como seguir amándolo.
Pero pensar no es amar. La mente puede pasarse tres horas dándole vueltas a cosas que no están ocurriendo, y como todos lo hacemos, nos parece normal. Cuando ves esa ilusión, el pensamiento deja de importar.
Está el pensamiento, está la malla que interpreta y está la conciencia. Observa el pensamiento saltándote la malla.
Por eso el trabajo no es apagar la mente, sino mirarla sin meterte en la película. Si el dolor ya te quita el sueño o el apetito, busca además el apoyo de un profesional de la salud.
Cómo trabajarlo
1. Cierra los ojos y observa
Cierra los ojos, relajado, sin concentrarte, y mira cada pensamiento que aparece sobre esa persona. Es muy fácil volver a perderse en el hilo: cuando te des cuenta, vuelve a observar, sin juzgarte.
2. Reconoce dónde ocurre
Mira que el pensamiento está apareciendo en tu conciencia. Si lo ves, no eres él. El pensamiento puede apagarse; la conciencia que lo observa, no.
3. Pregúntate qué te aferra
Revisa si te estás diciendo «si dejo de pensar en esa persona es que no la quise». Pensar en alguien no es lo mismo que amarlo. Ve si hay algo en ti que no quiere soltar ese pensamiento.
4. Mira el espacio vacío
Con los ojos abiertos, observa el espacio de la habitación, el que hay entre los objetos. Cuando miras el espacio, la mente se queda en silencio; cuando miras objetos, en tu mente aparecen objetos.
5. Hazlo un hábito diario
Reserva un rato cada día para sentarte a observar. La mente funciona por hábitos y se entrena. Si el pensamiento vuelve, no es un fracaso: es otra oportunidad de verlo.

