¿Cómo encontrar paz interior?
¿Cómo encontrar paz interior?
Observando qué hay en ti cuando la paz no está: la paz no se construye, se descubre debajo de lo que piensas. Cada pensamiento o emoción que la tapa se diluye al observarlo, y lo que queda es una paz inmensa.
Imagina que llegas a casa después de un día tenso y, aunque ya no hay nada que resolver, sigues dando vueltas a una frase que te dijeron. Parece que algo de afuera te quita la calma, pero lo que te la quita es el pensamiento que repites.
El ejercicio que guío es simple: cierro los ojos y observo; si hay paz, la reconozco, y si no la hay, observo qué hay, como un investigador. Miro el pensamiento, la sensación, la imagen, y la dejo diluirse de la irrealidad de donde vino. La paz no la estoy creando con la imaginación: la estoy recibiendo tal como me ha sido dada.
Lo único que tengo que hacer es observar qué hay.
La clave es saber que la paz es lo real y el resto es un sueño. Por eso se practica cada día, hasta que quede claro. Y puede parecer que hay causas de afuera que impiden la paz; cuando miras de cerca, lo que las sostiene es una mente que justifica por qué no puede estar en paz.
Cómo trabajarlo
1. Cierra los ojos y mira qué hay
Siéntate cómodo y cierra los ojos. Si hay paz, reconócela. Si no la hay, observa qué hay: qué sensaciones, qué pensamientos. Hazlo como un investigador, sin juzgar.
2. Deja diluir lo que aparezca
Mira cada pensamiento, emoción o imagen que se presente y permite que se diluya. No lo combatas ni lo analices: al observarlo con claridad, pierde su fuerza.
3. No fabriques la paz
No la visualices ni la proyectes. Recíbela tal como te ha sido dada: cuando ya no queda nada que observar, lo que queda es la paz.
4. Pregúntate por qué no ves paz
Durante el día, cuando surja un conflicto, pregúntate «¿por qué no veo paz en esto?» y repite: «podría haber paz en lugar de esto». Sin recitarlo como un robot: para mirar de verdad.
5. Hazlo cada día
Una sola vez no alcanza. Repite la práctica a diario hasta que quede integrada y ningún pensamiento te parezca capaz de quitarte la paz.

