¿Cómo perdonar a mi padre?
¿Cómo perdonar a mi padre?
Perdonar a tu padre empieza por mirar la imagen que guardas de él: lo que pesa no es el hombre de hoy, sino lo que quedó grabado de él en tu mente. Y si con él hubo violencia o abuso, primero cuídate y busca un profesional que te acompañe.
Te llega una foto familiar donde sale y se te aprieta el estómago, o lo escuchas decir «no se puede» y contestas como a los diez años. Muchos padres estuvieron lejos, ausentes o indiferentes, y a veces lo único que decían era que no: «no tengo plata», «no se puede». Uno aprende a decirse que no.
Cuando enseño esto, pido algo concreto: recuerda cómo fue la relación con él entre los 0 y los 6 años, entre los 7 y los 12 y en la adolescencia, y qué te pasaba por dentro. Algo ahí dejó una huella. No se trata de negarla, sino de entenderla.
No se puede perdonar a otro: lo que te muestra es algo que tienes que liberar.
Por eso «ya lo perdoné» no sirve si el resentimiento reaparece. El perdón no se declara: se ve. Y no necesitas que él cambie, ni que esté vivo, para empezar.
Cómo trabajarlo
1. Primero, cuídate
Si con él hubo violencia o abuso, tu seguridad y un acompañamiento profesional van antes que cualquier intento de perdonar. El perdón puede esperar.
2. Recuerda la relación por edades
De los 0 a los 6, de los 7 a los 12, en la adolescencia: cómo era él, qué decía, qué sentías por dentro. Escríbelo sin juzgarte. Algo ahí dejó una huella, y verla es lo primero.
3. Busca en ti lo que más te molesta de él
Lo que te molesta de tu padre suele estar también en ti. Pregúntate dónde lo viste de niño. Verlo así no lo disculpa: te devuelve la parte que sí es tuya.
4. Pregúntate qué no te animas a negar
Decir «esto ya no» no es atacar a nadie, es afirmar lo que quieres. ¿Qué patrón heredado ya no quieres repetir, y no te animas a decir que no?
5. No declares el perdón: obsérvalo
Si dices «ya lo perdoné» y el resentimiento reaparece, no fracasaste: eso es lo que hay que mirar. Si pesa demasiado, un terapeuta puede acompañarte.

