¿Por qué siento que alguien me roba la energía?
¿Por qué siento que alguien me roba la energía?
Porque lo que crees en tu mente genera lo que experimentas: si aprendiste que la gente te roba la energía, vas a ver gente que te la roba y vas a sentirte sin fuerzas. Eso no significa que el cansancio sea imaginario; significa que su origen no está en el otro.
Hay personas con quienes hablas y sales «drenado», hasta con hambre. Una amiga mía lo vivía así. No era un defecto suyo: era algo que había aprendido, porque su padre le enseñó a tener cuidado, que la gente te va a robar la energía. Son creencias aprendidas, nada más.
Lo que más te roba la energía es el ego: la queja que repites, el juicio, el miedo a que te falte algo. Y cuando alguien empieza a vibrar en luz, a veces se le acercan quienes también la quieren; no hay que temerles. Además, la oscuridad no es algo en sí misma: es ausencia de luz, y no puede hacerte nada. Lo único que hay que hacer es prender la lamparita.
Siempre es tu vibración lo que ves.
Si el cansancio es constante o te acompaña a todas partes, consúltalo también con un profesional de la salud.
Cómo trabajarlo
1. Nota cuándo aparece
Anota con quién estabas, a qué hora y qué pensabas antes de la conversación. Mira si ya esperabas salir sin fuerzas. Verlo es el primer paso.
2. Busca de quién aprendiste la idea
¿Alguien en tu casa te dijo «cuidado, la gente te chupa la energía»? Reconocer que es aprendida le quita el poder de parecer tuya.
3. Mira lo que de verdad te gasta
Durante ese rato, ¿qué pasaba en tu cabeza: juicio, queja, miedo a que te falte algo? El ego es lo que más energía te quita. Mira ese pensamiento en vez de huir de la persona.
4. Prende la luz en vez de pelear con la oscuridad
La oscuridad es ausencia de luz. En lugar de armarte contra alguien, conéctate: respira, observa y pide paz unos minutos antes y después de verlo.
5. Cuida también el cuerpo
Si el cansancio no se va, no lo atribuyas solo a lo energético: consulta a un profesional de la salud.

