¿Qué pasa después de la muerte?
¿Qué pasa después de la muerte?
No puedo mostrarte lo que hay del otro lado, y desconfía de quien dice que lo sabe. Lo que yo enseño, desde Un Curso de Milagros, es que la muerte no existe: lo único que existe es la creencia en la muerte, y que nada muere en Dios.
Estás por dormirte y te cae la pregunta: ¿y después, qué? No es solo curiosidad: es el miedo a perder lo que crees ser, tu cuerpo, tu historia, los que amas. Por eso la pregunta pesa.
Cuando una alumna me preguntó qué pasa con quien muere sin haber hecho ningún trabajo interior, le respondí que no soy un experto en el tema. Lo que sí le dije es que el cuerpo tampoco desaparece: se transforma, y lo que somos, llámalo alma o mente, no se apaga, cambia de dimensión.
Todo siempre está en Dios; no necesitas saber nada más.
Eso no le quita nada al dolor de quien perdió a alguien, ni a tu miedo. Y si la angustia ante la muerte es tan fuerte que no te deja vivir, hablar con un psicólogo o un médico también es cuidarte.
Cómo trabajarlo
1. Pregúntate qué temes perder
¿Tu cuerpo? ¿A los que amas? ¿Lo que construiste? Escríbelo. Casi siempre, detrás de la pregunta por el «después» hay miedo a perder lo que crees ser.
2. Nota que existes
Mientras lees, nota que existes. ¿Hace falta algún pensamiento para eso? Ese ser que existe no depende de lo que piensas, y desde ahí la pregunta pesa menos.
3. Nombra la especulación
Cuando aparezca el «¿y si…?» sobre lo que habrá después, dile: «esto es especulación». Mira cuántas veces repites la misma película en tu mente y vuelve a lo que sí está ocurriendo ahora.
4. No le creas a nadie, tampoco a mí
Pon a prueba lo que lees y quédate con lo que te traiga paz. Si alguien te asusta con lo que viene después, desconfía de ese mensaje: quien lo da habla de su propio miedo.
5. Si la angustia pesa, pide ayuda
Si el miedo a morir te quita el sueño o no te deja vivir, habla con un psicólogo o un médico. Puedes hacerlo y seguir con esta práctica.

