Un milagro no cambia nada: quita un velo
Vivir milagros es lo natural
¿Qué es el Curso? Es un curso de milagros. Entonces la experiencia natural, la que ocurre o debería ocurrir si uno realmente está estudiando y aplicando todo esto, es vivir milagros. Pero hay que entender qué es un milagro, porque para cada uno puede significar otra cosa. Por eso hay que ver qué dice el libro.
El milagro ocurre en la mente
El Curso te dice que no necesitas orientación alguna excepto a nivel mental. El plano de la sanación es la mente: no son las emociones, ni el cuerpo, ni el espíritu. Hay una frase que dice que lo único que puede iluminarse es la mente. El espíritu no necesita iluminación porque ya es luz, y el cuerpo no se puede iluminar. Y te dice que la corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en el que el cambio es posible, y lo único que puede cambiar es la mente.
Los milagros son pensamientos. Los pensamientos pueden representar el nivel inferior o corporal de experiencia; o el nivel superior o espiritual de experiencia.
— Un Curso de Milagros
Hay un ejemplo zen, de un maestro de hace muchos siglos, que me encanta. Dos alumnos estaban discutiendo mientras miraban una bandera que ondeaba, en ese juego de a ver quién sabe más. Uno decía: «Lo que ondea es la bandera, yo la estoy viendo». El otro, más astuto, decía: «No, lo que se mueve es el viento. Tú ves la parte física, yo te estoy mostrando la parte invisible». Discutieron hasta que vieron pasar al maestro y le pidieron que los sacara de ese callejón sin salida. Y el maestro les dijo: lo que ondea es tu mente. Lo único que se está moviendo ahora es tu mente.
Mientras juegues el juego de ese movimiento de la mente te vas a quedar perdido ahí, buscando tener razón, luchando, conflictuando. Uno de los peligros más grandes para el despertar espiritual es argumentar y tratar de convencer. Un maestro no tiene que convencer a nadie: lo tiene que ayudar a despertar, y despertar no implica convencimiento, implica un grado más profundo que es conexión.
Un milagro es una corrección
Entonces, ¿qué es un milagro? Un milagro es una corrección. El Curso te dice que no crea ni cambia realmente nada en absoluto. No es que antes ondeaba la bandera y después ondeaba el viento: en ningún momento ondeó ninguna de las dos cosas, era la mente la que estaba jugando el juego.
El milagro no genera un cambio real: lo que hace es quitar un velo. Por eso ahí no hay creación, hay corrección. Es lo mismo que dice el zen sobre la iluminación: no se agrega ni se resta nada. Nada cambia; lo que se abre es el velo de la ilusión. Y la secuencia es simple:
¿Qué hay que corregir? La percepción.
¿Cómo se corrige? Liberando lo que he aprendido.
¿Cómo se libera? A través del perdón.
¿Qué pasa ahí? Aparece un milagro.
Por eso lo que el sanador aplica de manera constante es cuestionarlo todo: el milagro es la respuesta que recibimos a ese cuestionamiento, y corrige el error de percepción.
Si vives milagros, todavía estás soñando
El Curso te dice que el milagro corrige el error, pero no intenta ir más allá de la percepción ni exceder la función del perdón. ¿Qué significa esto? Que si estamos viviendo milagros es porque todavía estamos dormidos, porque en lo real no hay ningún milagro. El milagro es una corrección de la percepción, pero en una percepción corregida no necesito corregir nada, porque ya está corregida.
Por eso hay un concepto que nos tenemos que sacar: que Dios nos tiene que perdonar. El Curso te dice que Dios no te tiene que perdonar nada, porque no te juzga. No se puede perdonar si no hay juicio, no se puede corregir si no hay error, no se puede sanar si no hay enfermedad.
Quizá nosotros todavía estamos en este juego de la enfermedad y la sanación, del ego y la luz, del miedo y el amor. Pero en lo que todo es, no hay dualidad. Ese es el final del camino: ya no hacen falta milagros, no hace falta perdón, no hace falta mente alerta, no hace falta nada, porque reconocemos lo que es y ya no nos perdemos en lo que no es.
El que da un milagro también lo recibe
En los principios de los milagros, al comienzo del Curso, se dice que el obrador de milagros es alguien que temporalmente tiene más y le da a alguien que temporalmente tiene menos. ¿Qué le da? Sabiduría, aceptación, la información correcta. Y el que cree tener menos, porque todavía está perdido en su mente, lo recibe, vive el milagro y hace un cambio de conciencia. Y el que dio se expande todavía más, porque mientras más damos, más recibimos.
A diferencia de cómo funciona el ego, donde lo que doy lo pierdo, en el plano de la mente lo que doy lo conservo, lo que doy lo recibo. Nadie está por encima ni por debajo: el despertar es un trabajo mutuo y en conjunto.


