Autoconocimiento, perdón, pareja, emociones y Un Curso de Milagros: las charlas de Gabriel Gowezniansky escritas para leer, sus respuestas a tus preguntas y sus libros, para empezar gratis.
La lección 53 repasa las lecciones 11 a 15: tus pensamientos sin significado te muestran un mundo sin significado, el disgusto crece hasta el temor, Dios no creó ese mundo y tus pensamientos son imágenes que tú fabricaste. Se practica observando tus pensamientos y soltándolos.
La lección 52 repasa las lecciones 6 a 10: te disgustas por algo que no está ahí, solo ves el pasado, tu mente está absorbida por él, no ves nada como es ahora y tus pensamientos no significan nada. Se practica observando en cada situación cuándo miras con ojos del pasado.
La Lección 290 enseña que, si no proyectas sobre el presente algo que no está ahí, lo único que queda es la felicidad que eres ahora. Se practica recordando la frase cada vez que la mente fantasea y volviendo a la atención presente.
La lección 51 repasa las lecciones 1 a 5: nada de lo que ves significa nada, le diste tú el significado, no entiendes nada de lo que ves, tus pensamientos no significan nada y nunca estás disgustado por la razón que crees. Se practica eligiendo una de ellas y dedicándole tiempo.
La lección 49 enseña que la voz de Dios te habla todo el tiempo, seas consciente o no, porque nunca deja de crear. Se practica con silencio y quietud, confiando en la fortaleza descubierta, para abrirte a escucharla durante todo el día.
La lección 47 enseña que la confianza verdadera no está en ti como individuo sino en la fuente que te creó, una fortaleza que compartimos. Se practica yendo muy profundo al final de cada sesión hasta encontrar esa seguridad, que el Curso llama certeza.
La lección 46 enseña que el perdón no lo hace tu mente pequeña sino el amor de Dios, la fuente que tú y todos los demás comparten. Se practica trayendo a tu mente a todas las personas que todavía te incomodan, sin seleccionar, y dejando que ese amor las perdone.
La lección 45 enseña que la mente con la que piensas es la mente de Dios, y que tus pensamientos de siempre, los que cambian y no apuntan a ningún lado, no son el pensamiento al que se refiere el Curso. Se practica sentándote y dejando la frase en tu mente, reconociendo lo sagrado de ese momento.