Lección 320: Mi Padre me da todo poder
Piensa en la última vez que dijiste «quizá podría hacerlo mejor» o «tal vez podría hacerlo así». Es un pensamiento tan cotidiano que ni lo notas. La lección de hoy te invita a algo más grande que mejorar un poco: te invita a descubrir un poder que no tiene límites. Llega después de la lección 319, donde recordamos que vine a salvar al mundo.
¿Qué significa «Mi Padre me da todo poder»?
Hoy seguimos trabajando con una certeza nueva, una energía que empieza a aparecer en tu interior y que va más allá de la función del perdón o de algún trabajo en las relaciones. Pasa a reconocer la fuerza completa del Padre que hay en ti. Te dice que el Hijo de Dios no tiene límites. ¿Qué significa esto? Que tu tarea es descubrir, en cada situación y en cada instante, lo ilimitado que eres.
Somos ilimitados en relación con otros, pero dentro de esa relación, en tu interior, está el espejo donde ocurren todas las relaciones del universo. Es un esquema fractal: en la parte está el todo. Por eso hoy te toca descubrir, en la parte que te toca, ese poder ilimitado. Ya no te alcanza con pensar que podrías hacer algo un poco mejor.
¿Por qué asusta un poder así?
Porque no estamos acostumbrados. Estamos habituados a una mente que a veces oscila, que necesita ser ayudada por el Espíritu Santo, y no a una mente que está en el Cristo, con claridad y con certeza. Al principio puede que te asombres, que digas «¡wow!, ¿y esto?». Hay una fuerza, una energía y una fortaleza que no son de este mundo.
La lección lo dice con frases hermosas: lo que su santa voluntad dispone jamás puede ser negado, y todo ese amor y ese poder del Padre están en mí. Yo soy aquel al que se le da. Quiero que lo sientas y lo dejes latir en tu interior. Para ver cómo esa guía se reconoce, puedes leer cómo escuchar tu voz interior.
¿Cómo practicar la lección 320 hoy?
- Repite la frase «Mi Padre me da todo poder» varias veces durante el día.
- Si un pensamiento oscurece, acuérdate de ella: tu voluntad puede hacer cualquier cosa en ti y extenderse al mundo a través de ti.
- Mira cada situación con una mirada simple y clara, y descubre quién eres en esencia, no por el nombre, la forma o la idea.
- Extiende esa certeza: reconoce que eres un salvador para tus hermanos y que ellos esperan que cumplas tu función.
¿Qué cambia cuando la practicas?
Cuando entras en este espacio de certeza y te das cuenta de que quien te da el poder es el Padre, es probable que te sorprendas por la claridad con la que habla la voz a través de ti. Dirá palabras que van más allá de tu entendimiento, un mensaje que fue verdad hace dos mil años y lo será en la eternidad.
Puede ocurrir también que alguien se resista a lo que dices. Cuando hablas desde el amor, la otra persona puede generar resistencia hasta que, por libre albedrío, elija bajarla y descubra en tu mensaje el amor. Si no sientes ninguna fuerza especial hoy, no pasa nada: lo importante es seguir recordando. Si algo te desborda, busca también acompañamiento profesional. Para afianzar la confianza, lee qué es la fe y cómo tenerla en Dios. Mañana continuamos con la lección 321, Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
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