Lección 351: Tu hermano es tu guía a la paz
Hay alguien que te hizo algo o te dijo algo que no te gustó, y cada vez que piensas en esa persona sientes el nudo. ¿Qué pasaría si esa persona fuera tu camino hacia la paz? Esta lección sigue a la lección 350, el perdón definitivo.
¿Qué significa «Mi hermano impecable es mi guía a la paz»?
La lección nos muestra que estamos eligiendo todo el tiempo, y que la elección siempre se hace a través de lo que veo en mis hermanos. Por eso dice que mi hermano pecador es mi guía al dolor: si elijo ver que mi hermano se equivocó, que me maltrató, que dijo algo que no me gustó, o cualquier juicio que establezca desde mi mente privada, ese ser que veo me lleva al dolor. ¿Y qué hago con ese dolor? Hay que sanarlo.
Así elegimos cómo ver al otro y, sobre todo, nos definimos a través de lo que vemos en él. En la medida en que reconozcamos que nuestros hermanos son impecables, esa será nuestra guía hacia la paz, y ese es el objetivo de todo esto. Para entender por qué el Curso habla de inocencia, lee qué significa que toda la creación es inocente.
¿Por qué las relaciones son tan importantes?
Uno puede hacer un montón de prácticas, pero en última instancia es en nuestros espejos, en nuestras relaciones, donde se ve lo que de verdad estamos haciendo. Dicho sin los términos del Curso: ¿estoy viendo a una persona que me hizo algo malo, o a un ser que es amor incondicional en cada instante? Eso es lo que nos toca elegir hoy. Lo que ves afuera te devuelve lo que contemplas adentro; si te interesa ese espejo, lee por qué ves en los demás lo que no aceptas de ti.
¿Cómo practicar la lección 351 hoy?
Estamos cerca del final de las lecciones, y una práctica que te recomiendo siempre es escuchar la guía que hay en tu interior. Cuando aparece la confusión o el miedo, ya tienes al maestro perfecto dentro. Por eso es tan importante hacer la pregunta en tu mente y, sobre todo, abrirte a escuchar.
- Elige a una persona que hoy te cueste ver. Date cuenta de que estás eligiendo cómo verla.
- Elígela impecable, santa. Cada hermano al que veo así es una guía hacia la paz.
- Si aparece la confusión, haz la pregunta con claridad en tu mente y abre tu atención para escuchar.
- Si no llega nada, espera. Aunque necesites estar sentado catorce horas sin moverte, no importa: cuando la respuesta llegue, sabrás que lo es, y estará más allá de esas horas.
- Termina pidiéndole a Dios que elija por ti, a través de aquel que habla por Él, pues solo Él juzga en su nombre.
¿Qué cambia cuando la practicas?
Empiezan a llegar mensajes de amor que generan una emoción distinta a la del ego y la confusión: una emoción que expande el corazón y el ser. Y la unicidad de la que habla el Curso, que al principio es una teoría muy linda, se convierte en tu experiencia. Por eso esta lección es para hoy y para cada día de tu vida.
Si hoy no consigues verlo impecable, no te castigues: ya haber notado que estás eligiendo es el comienzo. Y si la relación te causa un dolor muy grande, busca también acompañamiento profesional. Para aprender a escuchar esa guía, tienes cómo escuchar al Espíritu Santo. Mañana: la lección 352, los juicios son lo opuesto al amor.
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