Chakras: qué son y qué los bloquea
Una amiga te dijo que tienes el chakra del corazón bloqueado. Desde entonces miras tu pecho como una puerta atascada. Te cuesta confiar, y cuando alguien te quiere, te encoges. Buscas cómo abrirlo: sonidos, piedras, meditaciones, y ya no sabes cuál probar primero.
¿Qué son los chakras?
Los chakras son centros de energía del cuerpo sutil, según la tradición india del yoga y el tantra. Habitualmente se cuentan siete, desde la base de la columna hasta la coronilla, y a cada uno se le asocia un color y una función: el de la garganta, por ejemplo, con expresarte; el del corazón, con amar y recibir.
Nadie los ve con instrumentos, y no hace falta. Si te sirven para entenderte, son una herramienta valiosa.
Fíjate cómo nacieron esos siete. Al mirar el arcoíris aparecen siete colores, y de ahí salen siete energías. Hay quien cuenta siete, quien cuenta catorce y quien más. No significa que cada color no tenga su energía. Es un intento humano de entender con palabras la energía infinita de la creación, y lo que viene después, siete arcángeles, siete llamas, siete chakras, nace de esa creatividad.
¿Qué bloquea un chakra?
Esto es lo que más me importa decirte: una emoción es un bloqueo que se genera cuando, en lugar de conocerme, me ignoro. En lugar de ver el poder que tengo adentro, veo el poder afuera, y busco algo en el futuro o en el pasado. La palabra misma lo dice: emoción es un movimiento hacia afuera. Me muevo sin eje, y entonces hay desequilibrio.
Ese bloqueo se siente en el cuerpo, en tres lugares: la cabeza, el pecho y la zona digestiva. Son tres centros, y cada uno tiene su función. Por eso a veces una preocupación se te instala en el estómago y un recuerdo te aprieta el pecho.
Y no se bloquea igual en todos. Uno puede estar muy abierto para generar dinero y proyectos, y muy cerrado en lo familiar. Otro habla ante cientos de personas y, en la intimidad, no puede decir lo que siente. Eso último es lo que se llama el chakra de la expresión: aquello que no dijiste por miedo a quedar mal, a que te dejen, a que sea mucho o poco. Para encontrar qué hay detrás de ese miedo, puedes leer El miedo no se enfrenta: se mira y se suelta.
¿Cómo se abre el chakra del corazón?
Ese centro al que llamamos corazón no está exactamente en el órgano, sino en tu centro interior, un poco más abajo. Ahí recibes mucha información de tu guía interior y de tu vida emocional. Cuando está cerrado, la información llega como ruido: sientes algo y no sabes qué es.
Lo que hay que hacer es observar. Cuando aparece una emoción, mírala en lugar de buscar quién te la causó. Y prepárate para algo que casi nadie cuenta: en el camino hay momentos en que estás a punto de abrir algo y sientes miedo de abrirlo. Si lo atraviesas, lo que vives es una expansión de energía. Al principio es raro, porque estamos tan acostumbrados a estar contraídos que la alegría nos resulta extraña.
Los ejercicios con respiración y sonido ayudan, y los he enseñado en mis clases. Ayudan a soltar. Lo que mantiene el corazón cerrado son los pensamientos que defienden una imagen de ti, y esos se miran con la mente. En Tus emociones no son tuyas: por qué dejarlas ir verás cómo soltarlas sin pelear con ellas.
¿Qué hay debajo de los chakras?
Alinea tus chakras si quieres: vas a sentir algo, y está bien. Estudiarlos, estudiar tu carta astral, el significado de tu nombre, todo eso te muestra patrones que ya vibran en ti, y sirve dentro de este mundo. Solo ten presente que lo que buscas, la paz que no depende de nada, no está en un punto del cuerpo. Los chakras están en el cuerpo; aquello a lo que apunta toda práctica no se queda en él.
Hay un momento en que el trabajo tiene que ir más adentro que el cuerpo. Si no, puedes pasarte años moviendo energía y seguir con el mismo pensamiento sobre ti mismo. Para entender cómo se relacionan el cuerpo, la energía y la mente, te recomiendo Los 4 cuerpos del ser: cómo lo invisible crea lo que ves.
En el curso gratuito La nueva consciencia humana te llevas una manera de leer tus emociones como señales y de dejar de ignorarte, paso a paso y sin presión.

