Lección 181: En el presente nadie te ataca
Alguien te dijo algo hace años y todavía repasas la escena en tu cabeza. O estás seguro de que mañana otra persona te va a decepcionar. ¿Cuánto de eso está pasando ahora mismo? Esa pregunta es la puerta de esta lección, que llega después del repaso de la lección 180, donde cerramos con la frase «Dios es solo amor».
¿Qué significa «Confío en mis hermanos, que son uno conmigo»?
Primero, una vez más, la famosa ley del espejo. Hermano es cualquier persona que se cruce en tu camino, y en cualquiera de ellos lo que siempre ves es tu propia proyección: no estás viendo a la persona. Si quieres ahondar en esto, mira por qué ves en los demás lo que no aceptas de ti.
Lo que hoy enseña Jesús, y es esencial para empezar a vivir la paz, es que no hay pecados. Nadie te hace nada, nunca. Somos seres impecables: impecabilidad es ausencia de pecado. La razón es simple y la lección la dice en una sola oración: el pasado ya pasó y el futuro es tu imaginación. Nadie sabe lo que va a ser; incluso quien visualiza que algo va a ocurrir, puede que después no ocurra. Por eso la lección no mira ni hacia adelante ni hacia atrás: solo al presente. Sobre la inocencia de todos, tienes qué significa que el Hijo de Dios es inocente.
¿Por qué cuesta tanto vivir esta lección?
Porque puedes leerla y decir «lo entiendo», y no entender nada. En general lo que estamos adquiriendo es un concepto, y se ve muy simple, pero eso no genera cambios: hasta que no llega la experiencia, no hay cambios concretos. Estamos prácticamente en la mitad del libro de ejercicios, y esta parte está dedicada a la experiencia. Por eso es fundamental dedicarle de 15 a 30 minutos cada día.
La lección te dice además que uno de los mayores obstáculos ha sido la dedicación a metas pasadas y futuras. Si esperas la iluminación en el futuro, o buscas en el pasado algo que te la muestre, la mente se pierde. Y la parte de la mente que busca la zona de confort teme lo nuevo: que lo único que existe es el presente, que este presente es impecable y que en él nadie puede atacarte.
¿Cómo practicar la lección 181 hoy?
- Decide cuánto vale tu paz interior y expresa esa decisión en minutos de práctica: no te quedes solo con las palabras, que se las lleva el viento.
- Parte de que la impecabilidad es de todo el Hijo de Dios, de cada hermano.
- Cada vez que te llegue un pensamiento de pecado, de juicio, de ataque o de actitud defensiva, espera a que pase: una vez que pasó, ya es pasado y estás en el presente.
- Repite «Confío en mis hermanos, que son uno conmigo» como frase gatillo, liberadora.
- Sin la frase también funciona: sea cual sea el pensamiento de ataque, vuelve a observar la impecabilidad y no dejes que la mente se engañe con un pasado que no existe o un futuro que imaginas.
¿Qué cambia cuando la practicas?
Empiezas a ver que lo que sigue pesando de lo que otros te hicieron vive en tu interpretación, en una mente que se siente separada de la fuente, y no en este presente. Lo único que puede no ser perfecto es tu interpretación, tu forma de ver, tu percepción; por eso el Curso te pide que cambies de enfoque. Y ahí aparece la confianza en tus hermanos, porque surgen de la fuente y son parte de Dios. Si lo que viviste fue muy doloroso, además de esta práctica busca acompañamiento profesional.
Esta práctica nos abre la puerta a la segunda parte del libro, donde trabajaremos una conexión muy directa con la presencia. Gracias por tu trabajo interno: la mente es una, y con tu despertar estamos despertando todos. Mañana seguimos con la lección 182, «Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar».
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.

