No eres tu mente: lo que enseña «El poder del ahora»
Te lo explico a mi manera, pero la base del mensaje de Tolle es esta: casi todo lo que piensas es mentira. El ser humano está atrapado por una especie de entidad —muchos maestros la llaman ego— y la mente está completamente identificada con ella. Y es muy fácil de notar: cada vez que aparece un pensamiento y no lo estás observando, eso es ego.
¿De qué trata El poder del ahora?
Te lo explico a mi manera, pero la base del mensaje de Tolle es esta: casi todo lo que piensas es mentira. El ser humano está atrapado por una especie de entidad —muchos maestros la llaman ego— y la mente está completamente identificada con ella. Y es muy fácil de notar: cada vez que aparece un pensamiento y no lo estás observando, eso es ego. Puedes estudiar espiritualidad hace diez años, pero si ahora tienes un pensamiento identificado con el pasado, estás en el ego. No es una condena: es algo para reconocer en tu propia mente.
Todo el entramado del ego está armado para que la mente esté en el pasado o en el futuro. Eso es lo que Tolle desarma.
¿Quién es Eckhart Tolle y cómo llegó a este mensaje?
Tolle no era un maestro que vivía en la no mente. Vivía crisis tremendas, estaba absolutamente estresado y trabajaba en el ambiente universitario. Hasta que tuvo un despertar súbito y quedó en un estado de presencia. Después se acercó a espacios budistas y se dio cuenta de que eso que los demás buscaban meditando horas y haciendo retiros era lo que él ya había visto internamente.
Lo valioso es que pudo traducir la sabiduría más alta a un mensaje absolutamente simple, entendible para cualquiera. Él pensaba que El poder del ahora iba a ser un libro para personas muy avanzadas, y terminó en cada aeropuerto y en cada librería. Tiene tres libros importantes: El poder del ahora, Una nueva tierra y El silencio habla.
«Usted no es su mente»: el centro del libro
El libro, escrito en forma de preguntas y respuestas, arranca con un capítulo que se llama «Usted no es su mente». Traducido: todo lo que te enseñaron que eres no existe en ningún lado, salvo en tu mente y en la de algunas personas que creen que eres eso. Y la mente no son solo los pensamientos: también son tus sentimientos y tus emociones, que derivan de ella.
Piénsalo así: si escribes tu autobiografía con todo detalle, ¿en algún momento esas letras pasan a ser tú? No. Son palabras muertas. Lo mismo es tu pensamiento; la única diferencia es que a lo que piensas sí te lo crees. Tolle te lo dice muy simple: no eres lo que piensas, no eres lo que sientes, no eres las emociones que te ocurren. Hay un plano más profundo, y no lo vas a descubrir mañana ni en la próxima vida: está existiendo ahora, mientras me lees. Siempre existes ahora, y no hay forma de que puedas escaparte del ahora, porque no hay adónde ir.
¿Qué es el cuerpo del dolor según Tolle?
Alguien puede decir: «Bueno, todo es presente, ¿y por qué todavía sufro?». Para salir de ese facilismo, Tolle siembra un concepto que me parece impresionante, muy parecido a la idea oriental del karma: el cuerpo del dolor. Es algo grabado en nuestra mente, un mapa energético de dolor que se activa ante factores externos o internos. Puedes estar en presencia y, si a tu hijo le pasa algo, te angustias igual. No es eterno, pero se activa, y hay todo un proceso de ir limpiándolo.
Irte al pasado lo activa; a veces alcanza un aroma o ver de espaldas a alguien que te recuerda a una expareja. Lo que lo libera es la presencia. No lo libera pensar en positivo ni esconder todo abajo de la alfombra. Es como la cajita musical de las abuelas: si no le das más cuerda, en algún momento la música deja de sonar.
El cuerpo del dolor (...) En el momento en que lo observa, en que siente su campo de energía en usted y dirige su atención hacia él, la identificación se rompe. Ha aparecido una dimensión de conciencia más alta. La llamo presencia.
— Eckhart Tolle, El poder del ahora
¿Vivir en el ahora significa no planificar nada?
No. Tolle distingue dos tiempos: el psicológico, que es el del ego, que se identifica con el pasado y se proyecta en el futuro, y el cronológico, que es el práctico. No le vas a decir al odontólogo «fluyamos, que todo es ahora». Puedes sacar un turno, hacer la lista del supermercado y saber que tardas cuarenta minutos en llegar. De lo que te liberas es del tiempo inventado por una mente que no está consciente del presente.
¿Cómo practicar la presencia hoy?
Observa dónde está tu mente ahora. ¿Estás completamente presente o esperando que pase algo?
Si aparece una emoción, obsérvala. Si ves una foto y aparece la tristeza, no te pongas a analizar por qué: en cuanto entras a razonarla, dejaste de observarla.
No importa lo importante que parezca un pensamiento. Observa cómo desaparece, como dice Tolle, bajo la luz de la presencia.
Deja la atención libre. Al principio ayuda llevarla a la respiración; más adelante no hace falta dirigirla a ningún lado: observa quién es el que observa.
Tolle dice que el mindfulness le parece muy bueno, pero no le gusta el nombre, porque habla de una mente llena, y el trabajo real del despertar es al revés: una mente vacía. Y en El silencio habla está lo más poderoso: cuando la mente se aquieta, aparecen la luz, la sabiduría y la claridad, y eso no tiene nada que ver con el análisis ni con el razonamiento. ¿Qué pasa si ahora dejas de pensar todo lo que piensas? ¿Te moriste? ¿Te quedaste sin trabajo? No. El único que se quedó sin trabajo es el ego.
Te recomiendo dedicarle treinta o cuarenta minutos por semana a leer El poder del ahora. Pero lo que leíste acá no tienes que memorizarlo ni archivarlo: alcanza con que ahora mismo reconozcas que existes ahora.


