Lección 131: En la verdad no se fracasa
¿Cuántas veces buscaste algo con todas tus fuerzas y sentiste que fracasabas? Un objetivo, una relación, una meta espiritual. Esta lección te dice algo que cambia esa cuenta de raíz, y llega después de la lección 130, donde vimos que es imposible ver dos mundos.
¿Qué significa «Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar»?
Mira qué profundo es esto. Piensa en las veces que buscaste algo y no lo conseguiste. Lo que el Curso te dice es que no estabas buscando nada: lo que realmente se puede alcanzar, que es la verdad, es algo en lo que no podemos fracasar. ¿Cuánta gente meditó buscando una supuesta iluminación y sentía que fracasaba? Era una ilusión que parecía más bonita, con más colores, con una alineación energética de chakras o con ver una luz en algún lado.
La verdad es la naturaleza que somos. Lo único que hay que hacer es develarla, quitar el velo que nos pusimos en la mente al generar un mundo basado en diferencias, en cuerpos que se mueven sin que entendamos por qué, y en dar más valor a lo que una persona dice que a lo que realmente es.
¿Por qué sentimos que fracasamos?
Porque sí puedes fracasar en todo lo demás, que es temporal. Pero hay algo más sutil: el tiempo es la gran ilusión de que el cielo está en el pasado o en el futuro. Si la verdad, la revelación o la iluminación estuvieran en el futuro, significaría que no puedes vivirlas ahora, y seguirías frustrándote porque no estás alcanzando lo que ya es tu naturaleza. Jesús te pregunta: ¿por qué esperar al cielo? ¿No se encuentra aquí hoy?
El Curso también aclara que la idea del ego es la idea de la muerte: que tú puedes morir, que otro puede morir, que una relación puede morir. Y en última instancia, ese morir es fracasar: no me iluminé, no alcancé, tenía tantas metas y no pude. Eso nunca existió y no va a existir porque le des entidad. Si quieres profundizar en lo que ocurre cuando una ilusión se cae, lee la iluminación como tu estado natural.
¿Cómo practicar la lección 131 hoy?
- Elige una nueva meta que no esté basada en algo en lo que puedas fracasar: no se te pide que inventes nada ni que seas más de lo que eres, solo que descubras exactamente lo que eres.
- Suelta hoy todas las causas de tu frustración, porque en este encuentro con la verdad no se puede fracasar.
- Recuerda que el cielo es un estado mental de reconocimiento de la unidad con la vida, y no un paraíso que se ve más bonito que la ciudad en la que vives.
- Si notas que esperas el cielo en el futuro, vuelve al ahora: es aquí donde se encuentra.
- Abre la puerta: hay una puerta en tu mente que no pudiste cerrar del todo cuando quisiste ocultar lo que hay más allá. No tienes que imaginar nada ni hacer ninguna práctica esotérica o mística; lo único que haces es abrirla.
¿Qué cambia cuando la practicas, y si no sientes nada?
Empiezas a diferenciar entre una búsqueda de ilusiones, que termina en fracasos, y una búsqueda de la verdad, donde realmente no podemos fracasar, porque simplemente estamos retornando a lo que siempre fuimos, siempre seremos y en realidad somos. Cuando hallas el cielo, el mundo ilusorio desaparece, y eso no tiene que ver con el tiempo. Si te pesa la sensación de no haber llegado, tienes por qué no puedes ser feliz y por qué nadie te la puede dar.
Si hoy no sientes nada, no lo cuentes como fracaso: aquí no hay cómo fallar, solo hay una puerta que se abre cuando estás listo. Mañana seguimos con la lección 132, libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era. Bendito día.
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.

