Lección 306: Solo busco el regalo de Cristo
Seguro te ha pasado: pediste con muchas ganas algo, lo recibiste y descubriste que no era lo que realmente querías. ¿Qué habría pasado si hubieras tenido claro qué pedir? La Lección 306 de Un Curso de Milagros, «El regalo de Cristo es lo único que busco hoy», va justo por ahí.
¿Qué significa la Lección 306 de Un Curso de Milagros?
Para entenderla, empiezo por algo muy simple: este universo, la mente divina, funciona así: pide y recibirás. Cuando tienes claro lo que quieres pedir, también está claro para la divinidad lo que se te va a dar, porque la vida nos creó con la posibilidad de crear nosotros.
Por eso la decisión que propone el curso es primero entre crear o fabricar. Fabricar es sostener una ilusión; crear es empezar desde lo real. Y la lección dice que lo único que quiero hoy es un regalo: reconocer mi verdadero ser, reconocer quiénes verdaderamente somos. Fíjate que digo «somos», no «soy». Es el hilo que viene de la lección 305 y su paz concedida.
¿Por qué cuesta pedir lo único que de verdad quieres?
Porque creemos que el libre albedrío consiste en elegir si voy a crear algo hermoso o muy hermoso. No es eso. El libre albedrío es elegir entre la voz del ego y la del Espíritu Santo. Una vez que eliges la segunda, lo que sigue es deshacer todo lo que hiciste, y darte cuenta de que puedes olvidarte del mundo que fabricaste y soltarlo. No importa cuánto tiempo hayas vivido en él: hoy es el día de la liberación, y siempre es hoy.
También cuesta porque, en otro momento de tu vida, este regalo podía parecer imposible, una ilusión muy lejana. Hoy, después de todo el trabajo hecho, ya estás en disposición de pedirlo y de saber que lo mereces. Si buscas el regalo, es porque está a tu alcance, porque está en tu mano alcanzarlo.
¿Cómo practicar la Lección 306 hoy?
- Antes de pedir, pregúntate qué quieres de verdad. Recuerda las veces que obtuviste algo y no era eso.
- Elige la voz del Espíritu Santo sobre la del ego. Esa es tu verdadera libertad de elegir.
- Di con sinceridad: «Lo único que busco hoy es el regalo de Cristo», es decir, reconocer mi verdadero ser.
- Mira a cada persona con la que te cruces y busca el amor que hay en ella. La forma más fácil de encontrar a Cristo es verlo en cada uno, porque nadie aparece en tu camino por azar, sino por propósito.
- Mantente abierto a recibir. Pedir no basta: hay que dejar que el regalo llegue y reconocer la bendición que trae.
Si algo te pesa del pasado y te frena, puedes apoyarte en qué es el perdón de verdad.
¿Qué cambia cuando la practicas, y si no sientes nada?
La lección habla de ir más allá de todo temor y ser restaurado al amor, a la santidad y a la paz; de volver a nacer en un mundo lleno de bondad donde reina la paz de Dios. No te prometo fuegos artificiales ni resultados inmediatos, y tampoco hace falta que los haya: lo que cambia es que dejas de pedir cosas sueltas y empiezas a reconocer lo único necesario. Con tu salvación está la mía, porque somos hermanos, y así se genera la salvación: como un solo ser.
Si hoy sientes que no recibes nada, revisa qué estás pidiendo. A veces pedimos desde la carencia y por eso la respuesta se siente lejana. Vuelve a lo simple y quédate en silencio un minuto. Y si te atraviesa una tristeza fuerte, no la cargues solo: busca acompañamiento profesional. Para soltar lo que pesa, también puedes leer sobre cómo liberarte del miedo. Mañana, la lección 307 sobre los deseos conflictivos. Gracias por este Cristo que estás descubriendo y por todo lo que estás encontrando: es un trabajo hermoso que hacemos juntos, porque somos hermanos y nos encontramos así.
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