Lección 95: Soy un solo Ser unido a mi Creador
Cuando tú cambias, ¿notaste que algo cambia a tu alrededor? Quizá empezaste a sanar algo de ti y de pronto un familiar te trató distinto. Eso no es casualidad, y la lección 95 va justo ahí. Llega después de la lección 94, soy tal como Dios me creó.
¿Qué significa «Soy un solo Ser, unido a mi Creador»?
Estas lecciones buscan, con una claridad muy simple, que reconozcas cuál es el único Ser. Todavía parece que uno se llama de tal o cual forma, que está en el mundo y tiene que luchar dentro de él para liberarse. Pero el Curso te dice que hay una unidad que somos, y que la única forma de no verla es a través de los ojos del cuerpo y de nuestra ceguera.
Todos estamos sincronizados: cuando uno cambia, cambian otros, y cuando tú empiezas a sanar, tu familia también se beneficia. Esa conexión de la totalidad es tan evidente, tan obvia. Pregúntate: ¿cómo fue cambiando lo que considerabas externo a partir del cambio de lo que considerabas interno? Si reconoces esa conexión inseparable, puedes dar un paso más y descubrir que lo externo y lo interno son lo mismo. Para ver esto con más calma, te dejo si somos una sola mente o conciencias separadas.
¿Por qué cuesta tanto reconocer que somos un solo Ser?
Porque lo único que hicimos fue crear un elemento perceptual para percibir lo externo, al que llamamos cuerpo. Creemos que somos ese cuerpo y no reconocemos al Ser que percibe, un solo Ser viéndose a sí mismo desde infinitos puntos. Por eso hace falta desmantelar toda búsqueda de ser especial o de ser débil. Parece que lucháramos por nuestra fortaleza, pero tu fortaleza reside en la rendición: en rendir a ese ser que está en conflicto, que teme al futuro, al pasado y a lo que le pase a otros.
Y hay una parte de la mente que se defiende ante estas ideas, que lucha contra la de ser un solo Ser porque parece como si así estuviera muriendo. Claro que algo muere: la ilusión de ser quienes no somos. No puede vivir en la luz un ser que vive de ilusiones. Si quieres conocer el origen de esa resistencia, lee qué es la separación según el Curso.
¿Cómo practicar la lección 95 hoy?
El Curso insiste en que te estructures y que pongas recordatorios. Te propongo:
- Programa recordatorios en el día para repetir la frase de la lección.
- Haz sesiones breves de cinco minutos, sentando la frase al comienzo, en lugar de sesiones largas.
- Cuando tu mente divague, y lo hará, vuelve a la frase sin juzgarte.
- Reconoce con disposición qué es real y qué es una ilusión: cuál es el verdadero Ser y cuál el ser ficticio con sus temores y preconceptos.
- Recuerda que no importa adónde viaje tu mente: la verdad sigue siendo la misma.
¿Qué cambia cuando la practicas, y si tu mente no se calla?
Cambia la idea de que tienes que luchar por liberarte. El Curso señala que, a esta altura, es muy difícil evitar que la mente divague si se la somete a periodos largos, y que eso muestra tu falta de disciplina mental. Es una observación, no una condena: en muchas tradiciones se entrena esa concentración, y nuestra mente se desconcentra. Por eso entrenas con cinco minutos, sentando la frase, porque la mente divaga y divaga y divaga. Si quieres afinar esa observación, lee qué es la mente alerta y cómo se practica.
Hoy nos toca tener la disposición de indagar en la mente y reconocer qué es real y qué es una ilusión: cuál es el verdadero Ser, el Hijo de Dios, y dónde mora, y cuál es ese ser ficticio que aparece, parece que existe y vuelve con sus temores. Hoy es un día de liberación, y esa liberación depende solo de que reconozcas que somos un solo Ser. Si te agobia la mente o el miedo, busca también acompañamiento profesional. Mañana continuamos con la lección 96, la salvación procede de mi único Ser. Benditos, benditos, benditos somos.
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