Lección 104: Tu herencia es hoy, no mañana
Llevas más de cien días de lecciones. Hay momentos de paz y otros en que vuelven los patrones de siempre. ¿Significa eso que no avanzas? La lección 104, que sigue a la lección 103 sobre la felicidad como atributo del amor, te da una respuesta distinta.
¿Qué significa «Busco únicamente lo que en verdad me pertenece»?
Quiero que veamos algo que Jesús dice en esta lección: todas estas lecciones son una preparación. Estamos preparando la mente para recibir los dones divinos, y se está preparando un espacio en tu interior que esté abierto a recibir. Por momentos has experimentado esa dicha y por momentos vuelven algunos patrones antiguos. Por eso acomodamos ese hogar interno, para que esté receptivo a la verdad y se abra esa dicha y esa paz.
Reconocerás muchos momentos en que la mente no está receptiva: se resiste, se defiende. Por eso son tan importantes los cinco minutos que cada lección te pide por hora. Vas asentando el propósito y observando en tu interior lo que te pide el Curso.
¿Por qué se siente como una pared?
Quizá hiciste muchas terapias y muchos trabajos internos, y de repente llegas aquí y te encuentras con una pared, en el sentido de que no hay opción. Todas las lecciones van a lo mismo: o ves por completo el ego y lo liberas de una vez y para siempre, o no. Esto no es una liberación temporal. No se trata de vivir un mes en paz y que después vuelva toda la guerra interna: es definitivo, intemporal, eterno.
Ya estamos cerca de llegar a un tercio de las lecciones, y todo es una preparación para ese momento en que sintamos y escuchemos esa voz, la pureza y el Cristo que está en nuestro interior, no en una persona a la que mataron hace dos mil años, sino en ti. Cuando le abramos ese lugar, vas a sentir una alegría y una dicha tales que entenderás la diferencia entre la visión egoísta y una mente preparada para recibir a Dios. Para dar los primeros pasos, mira cómo estudiar Un Curso de Milagros por dónde empezar.
¿Cómo practicar la lección 104 hoy?
- Dedica los cinco minutos que la lección te pide cada hora. Son cinco minutos santos, y los vas a agradecer.
- Genera en tu interior un altar, un espacio abierto a recibir.
- Abre la puerta al huésped del amor que está llegando a tocar tu puerta y recíbelo con amor.
- Recuerda que los dones de Dios están en ti ahora: son intemporales, no tienes que esperar más.
- Deja de postergar: no esperes a terminar las lecciones ni a empezarlas de nuevo porque crees que las primeras no las entendiste.
¿Qué cambia cuando la practicas, y si no sientes nada?
Un trabajo que antes a mucha gente le llevaba décadas o vidas enteras, esta mente santa lo diseñó para un año, con una lección por día y respetando un trabajo práctico. Estamos en una época acelerada, y hoy el despertar es mucho más rápido que en otras épocas. Tienes un libro que no había llegado antes porque la mente no estaba preparada. Es imposible que no encuentres a Dios; puedes postergar ese encuentro, y la lección te pide que no lo hagas.
Con esto le cortamos una de las cuerdas más usadas por el ego: la espera y la esperanza, que viene de esperar algo del futuro. La dicha está en ti hoy, y lo único que tienes que hacer es abrirle la puerta. Todo esto no depende de que seas consciente o no, sino de que te abras.
Si hoy no sientes nada, no cambia lo que te pertenece: tu herencia sigue ahí. Y si el camino te remueve cosas muy duras, buscar acompañamiento profesional es una buena compañía. Mañana seguimos con la lección 105, «Mías son la Paz y la Dicha de Dios». Muchas gracias.
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.

