Lección 111: Repaso, los milagros se ven en la luz
Suena el recordatorio en tu celular: son las tres en punto. Estás en medio de otra cosa, y de pronto una frase te trae de vuelta a algo que se te había olvidado desde la mañana. Ese pequeño aviso es el corazón de los repasos. Después de la lección 110, donde vimos que nunca hubo separación, empezamos con la lección 111, la primera de esta etapa.
¿Qué repasa la lección 111?
En esta lección tenemos a la vez dos lecciones para repasar: la lección 91, «Los milagros se ven en la luz» y la lección 92, que suma la luz y la fortaleza. El Curso te pide una práctica cuando te levantas y otra por la noche. Y lo vas a ir entendiendo a través de la práctica: es muy importante tener esos dos momentos.
Además, una de las dos frases la recuerdas a la hora en punto y la otra a la media hora de cada hora. Hoy, con los celulares, es muy simple poner recordatorios, así que puedes hacerlo sin esfuerzo. Como veíamos en la introducción, vamos a leer estas frases y a dejar a nuestra mente sola con ellas, reflexionando, moviéndose.
¿Por qué cuesta dejar de pensar por tu cuenta?
Porque lo hacemos todo el tiempo. Lo que te pide el repaso es hacer a un lado ese intento. ¿Cuántas veces intentamos pensar por cuenta propia? Si lo dejas, vas a ver la mente de Dios en acción en tu interior, y eso es realmente milagroso. Lees la frase, lees el pequeño párrafo que hay debajo y dejas que todo eso se mueva dentro de ti. Que los pensamientos no sean pensados por tu mente individual, sino que te lleguen.
Y fíjate cómo te va entrenando el Curso. ¿Podías hacer esto en la lección 1? No. Cuando lo entiendas, vas a entender cómo funciona la mente, y toda la resistencia que había se ha ido disolviendo a través de la propia práctica. Más allá de la frase, empiezas a reconocer algo que es previo a cualquier frase y a cualquier curso: estás reconociendo al ser eterno.
¿Cómo hacer el repaso de la lección 111 hoy?
Estos son los pasos, tal como te los propone el Curso:
- Haz una práctica de repaso al levantarte y otra por la noche.
- Lee las dos frases y el pequeño párrafo que hay debajo de cada una.
- Pon recordatorios en tu celular: una frase a la hora en punto y la otra a la media hora.
- Deja a tu mente sola con las frases y haz a un lado tu intento de pensar por cuenta propia.
- Recuerda las palabras y observa cómo cualquier oscuridad, duda o necesidad empieza a desvanecerse en tu mente.
¿Qué cambia cuando haces el repaso?
Hoy dejamos que las frases bailen en nuestro interior y atraigan pensamientos afines. Todas las dudas que tienes a nivel particular empiezan a jugar con ellas, y esa oscuridad se desvanece a través de la propia santidad de los pensamientos que van llegando. Así empiezas a escuchar la voz del Espíritu Santo hablando en tu interior.
Y ojo con lo que esperas: la voz del Espíritu Santo no tiene una tonalidad diferente ni habla de otra forma: es tu propia voz. A veces esperamos una voz como en las películas, grandilocuente y profunda, y lo que vas a escuchar es tu misma voz, pero hablando directo desde la fuente. Por eso estos repasos son tan importantes: para que observemos cómo funciona el Espíritu Santo en nuestro interior y cómo esa voz se extiende, nos muestra la verdad y genera la paz profunda que hoy vamos a experimentar. Si quieres ahondar en eso, lee qué es el Espíritu Santo según el Curso. Mañana seguimos con la lección 112, el repaso de la 93 y la 94.
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