Lección 113: Repaso, nadie se salva solo
Pasaron las tres, las cuatro, y recién ahora te acuerdas de la frase de la hora. Sientes que ya lo echaste a perder. El Curso responde con una tranquilidad que quizá no esperas. Después de la lección 112, el repaso anterior, la 113 insiste en lo mismo: si se te pasa, no te juzgues.
¿Qué repasa la lección 113?
En esta lección trabajamos con dos pasos muy importantes de ir reconociendo en nuestro interior: la lección 95, «Soy un solo ser unido a mi Creador» y la lección 96, «La salvación procede de mi único Ser». La idea es que las vayamos recordando, a cada hora y a la media hora, y no importa si en algún momento se te pasa: simplemente es importante tratar de mantener la certeza y la mente entrenada en observarnos.
Vas a notar que mientras más recuerdes —a veces incluso se te pueden venir lecciones anteriores— más conciencia de ver y más paz vas sintiendo. En última instancia, lo que empezamos a experimentar es esa paz profunda, la paz de Dios.
¿Qué significa «Soy un solo ser unido a mi Creador»?
Es la esencia que tenemos que empezar a sentir y observar. Percibimos un mundo, y todo eso ocurre dentro de un solo ser: cada vez que te encuentras con alguien, cada vez que miras el cielo, en cada respiración. Todavía nos experimentamos en cuerpos diferentes, y vamos a seguir experimentándolos, pero todo eso ocurre en un plano más elevado donde todo es una unidad. Empezar a sentirlo nos lleva directo a esa paz profunda. Para ahondar en esta idea puedes leer qué es la separación según el Curso.
¿Por qué la salvación no puede ser individual?
La segunda lección nos dice que la salvación procede de ese único ser. No podemos salvarnos de manera individual, ni por un acto de conciencia individual. Fíjate cómo, a medida que profundizas en este camino, conceptos como «salvación», que al principio estaban muy conectados con ideas antiguas de tu mente, se resignifican y se van profundizando. Por eso el Curso te dice que no puedes salvarte solo.
En principio, aceptamos la salvación, deshacemos nuestros miedos y nuestros conceptos, y empezamos a entender que estamos resonando en algo mucho más grande. Cuando tú aceptas esa salvación, llega a toda la mente de forma completa. Y cuando otros seres la van aceptando, puedes conectarte con ellos y reconocerla como parte de ti. Esto toca el tema de si existe la conciencia individual o somos una sola mente.
¿Cómo practicar la lección 113 hoy?
- Recuerda las dos frases durante el día: una a la hora en punto y otra a la media hora.
- Si se te pasa, no te juzgues y vuelve a la certeza.
- Con «Soy un solo ser unido a mi Creador», mira lo que percibes —una persona, el cielo, tu respiración— como algo que ocurre dentro de un único ser.
- Con la segunda, acepta la salvación y deshaz tus miedos y tus conceptos sobre ella.
- Observa cómo crece la paz mientras más recuerdas.
¿Qué cambia cuando la practicas?
Estas dos lecciones son llaves para el día: para llevarlas, aportarlas a nuestro interior y reconocerlas. Más allá de la percepción, el conocimiento nos dice que somos un solo ser, y que de esa energía amorosa y divina procede la salvación. Hoy nos toca experimentarla. Mañana seguimos con la lección 114, el repaso de la 97 y la 98.
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.

