Lección 119: Repaso, dar y recibir son uno
Alguien te dice algo y tu respuesta ya está saliendo antes de que termine de hablar. Esa mente reactiva, que habla y reacciona, es justo lo que miran estas dos lecciones de repaso, después de la lección 118, el repaso de la 105 y la 106: la lección 107, la verdad corregirá todos los errores de mi mente y la 108, dar y recibir son en verdad lo mismo. Hoy son lecciones muy hermosas para repasar.
¿Cómo corrige la verdad los errores de mi mente?
Ayer vimos que era necesario aquietarnos para escuchar la verdad. Hoy vemos que es la verdad la que produce la corrección. Por eso, cuando comienza el libro de texto, en los principios de los milagros, el Curso te dice que el milagro es algo involuntario. Tú te aquietas, la verdad llega a tu interior y corrige todas las dudas y todos los miedos. Esa corrección ocurre de manera milagrosa cuando puedes aquietarte y, en lugar de hablar, empezar a escuchar la voz de Dios. Para entender mejor qué es un milagro en el Curso, puedes leer por qué un milagro no cambia nada, sino que quita un velo.
Observa tu mente reactiva, esa que tiende a hablar y a reaccionar. Hay un momento en que aprendemos que el silencio se basa en escuchar y en recibir.
¿Por qué dar y recibir son en verdad lo mismo?
Porque desde el egoísmo, como lo explica el texto, para el ego dar es buscar obtener algo. Cuando recibes la voz de Dios, cuando recibes la verdad en tu interior, no hay nada que puedas obtener a cambio. Lo único que estás recibiendo es el amor infinito del Creador, y tienes que saber que eres amado, que todos somos seres amados. Cuando lo recibes, estás recibiendo la voz de Dios, estás recibiendo la verdad, y ahí entiendes lo que es dar, porque cuando la das, la estás recibiendo a la vez.
Esto ya no es un dar y recibir dual, donde yo doy y espero recibir más adelante. Aquí aquietas tu mente, recibes, y en esa recepción ya estás dando. Incluso hay personas que pueden empezar a recordarte, a soñarte, a tenerte más presente, porque estás recibiendo y dando de manera paralela. Y cuando en algún momento le das algo a alguien, vas a observar cómo lo estás recibiendo. Por eso el Curso dice que dar y recibir es lo mismo y que no están vinculados al tiempo. Sobre esa misma idea tienes por qué lo que das te lo das a ti.
¿Cómo practicar el repaso de las lecciones 107 y 108 hoy?
- Haz los repasos de la mañana y de la noche, y mantén las dos ideas presentes durante el día.
- Observa tu mente reactiva. Antes de hablar o de reaccionar, aquiétate un instante.
- En lugar de hablar, escucha: deja que sea la verdad la que corrija.
- Mira el dar y el recibir como una sola unidad y fíjate cómo, dentro de ella, se empieza a corregir tu ego, simplemente porque aquietaste tu mente.
¿Qué cambia cuando la practicas?
Lo que se conoce como la gracia de Dios empiezas a recibirla, a darla y, sobre todo, a reconocerla. Así deja de ser un conjunto de palabras bonitas y pasa a ser tu experiencia, tu vivencia. Cuando hables, la voz de Dios va a estar hablando a través de ti. La quietud es esencial para que se produzca la corrección y para reconocer este dar y recibir constante, tan amoroso, que hoy nos abrimos a recibir y a dar en unidad, en santidad y en bendición. Mañana cerramos esta etapa con la lección 120, el repaso de la 109 y la 110.
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