Lección 163: La muerte no existe
Una relación que se acaba. Una situación que no sabes cuánto va a durar. Una oportunidad que se cierra. ¿Cuántas veces al día tu mente se pregunta si algo va a terminar? Después de la lección 162 y su recordatorio de quiénes somos, la lección 163 toca el miedo más antiguo de todos, y lo hace con mucha calma.
¿Qué significa «La muerte no existe»?
Esta lección es importante porque probablemente estés viviendo la muerte en alguna forma de manifestación: en la idea de que algo se termina, o en el temor de que se termine. Nuestra mente está centrada en la posibilidad constante de que las cosas dejen de estar: una relación, una forma de ver la vida, un sistema político, una forma económica, una oportunidad, una situación.
Y la lección te dice algo sencillo: si la muerte fuera real, tendría que ser total. Todo estaría teñido de ella. Te invito a que escuches el canto de un pájaro y mires el cielo. ¿Dónde está la muerte? La muerte solo existe porque fragmentamos la vida en infinitos pedazos y tenemos miedo de que una fracción deje de estar. Pero la vida no está fragmentada: todo está conectado, todo está unido.
¿Por qué se la llama el último ídolo?
Porque confirmamos que hay vida, nadie dice que la vida no existe, pero creamos su opuesto, la muerte. Y ese opuesto no existe: es solo una creación de la mente fragmentada, dividida, del ego humano. Por eso es el último ídolo que tenemos por soltar. Reconocerlo es reconocer que el Hijo de Dios es libre y que lo que realmente somos está siempre vivo.
Sé que el cuerpo tiene su ciclo. Pero lo que tú eres, que es mente, la mente de Dios, no acaba: es ilimitada. Ahora mismo, mientras me lees, tu mente está viva, receptiva, recibiendo. Para soltar la fragmentación necesitamos liberarnos del sueño de la separación y del conflicto interno. Si te interesa, mira qué es la separación según el Curso.
¿Cómo practicar la lección 163 hoy?
- Observa tu mente mientras lees y pregúntate: ¿hay muerte aquí? Verás una mente viva y receptiva.
- Busca la parte de tu mente que todavía fragmenta la realidad y genera ese opuesto de la vida.
- Cuando aparezca el miedo a que algo se termine, una relación, una situación, una oportunidad, recuerda que eres tú quien está fragmentando; la vida no lo está.
- Escucha el canto de un pájaro o mira el cielo y pregúntate: ¿dónde está la muerte?
- Al final de la lección encontrarás una oración. Anótala entre tus frases preferidas del Curso, para tenerla presente.
¿Qué cambia cuando sueltas este ídolo?
Imagina una cultura que siempre mira la vida. Esa es la cultura de la vida y, en realidad, esa es la mente de Dios. Cuando empiezas a verlo así, el miedo a que todo termine pierde fuerza, porque dejas de vivir en la mente que parte la realidad en pedazos.
Esta lección toca fibras muy profundas. Si estás atravesando un duelo o un momento de mucho dolor, no tienes que afrontarlo solo: busca el acompañamiento de un profesional, y puedes leer también qué hacer con el dolor cuando alguien que amas ya no está. Mañana seguimos con la lección 164, donde somos uno con nuestra Fuente. Hoy cerramos con una lección de amor y de vida.
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