Lección 179: Repaso, hay una sola vida
Estamos llegando al final de este repaso y quizá ya no necesitas más párrafos. ¿Qué pasaría si hoy te regalas un espacio sin tanta información, sin tanta estructura, sin tantos conceptos? Después de la lección 178, donde vimos que los dones ya están en ti, esa es la oportunidad.
¿Para qué sirve este repaso?
Más que considerar que estamos volviendo a pasar las lecciones, estos repasos son una puerta para mirar sin tanta información y empezar a vivir una experiencia incluso de independencia de la lección. Ya es una frase, dos frases: se trata de asentarte en tu interior y reconocer ese amor que es Dios. Después vamos a continuar el trabajo con otro nivel de experiencia.
La frase de cabecera viene sembrando una semilla muy importante: una confianza más profunda en lo que trabajamos. Que no estás solo, que estás conectado, que hay una fuerza superior creadora de amor incondicional que todo el tiempo genera tu ser, te da la vida y te da este espacio de creación. Lo único que tienes que hacer es reconocerla, para reconocer que eres ilimitado, a imagen y semejanza.
¿Qué repasa la lección 179?
Repasa la lección 167, que habla de la única vida que compartes con Dios y la lección 168, «Tu Gracia me es dada. La reclamo ahora». Fíjate qué alineada está la primera con la frase de cabecera: esa es la única vida en la que te estás experimentando ahora, y Dios es el creador de esa vida y también es vida. Por eso el libro de texto te pide conectar con el Dios viviente que hay en tu interior, porque a veces tenemos un Dios de libros, de figuritas, de metáforas. Si esa distancia te suena, mira quién es Dios más allá de la palabra.
La segunda es un pedido profundo, de urgencia en tu interior, de sanar, de liberar, de conocer a Dios. Te hace reconocer el poder de tu pedido y el poder de atracción que tienes a través de tu pensamiento.
¿Cómo practicar el repaso de la lección 179 hoy?
- Date un momento para ti, cierra los ojos y céntrate en tu interior.
- Observa que tu mirada está más allá del cuerpo: tus ojos están cerrados, pero todo tu ser está vivo, percibiendo y en contacto con la fuente de la vida.
- Silencia el esquema de pensamiento egoísta, tosco e ignorante que por momentos aparece y que genera ataque y defensa.
- Céntrate en la frase de cabecera durante cinco, diez, veinte minutos o una hora completa.
¿Qué cambia cuando lo practicas?
El ataque lo experimentas en principio tú, y sientes el pensamiento como una especie de ataque, pero es solo una ilusión: tu interior está en calma. Para conectar con eso no hace falta más información, hace falta quedarte. Si quieres entender mejor ese esquema que defiende y ataca, lee qué es el ego según el Curso. Mañana seguimos con la lección 180, el repaso de la 169 y la 170.
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