Lección 331: El conflicto no existe
Alguien se acerca y te cuenta que lo está pasando muy mal. Y en ese momento, lo que hagas con tu mente puede marcar una diferencia. Esa es la escena que atraviesa la lección 331. Llegamos desde la lección 330, Hoy no volveré a hacerme daño, y con ella empieza una etapa de comprender y liberar de manera definitiva el ego.
¿Qué significa «El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya»?
El objetivo del Curso es que quien lo hace sea un maestro de Dios: alguien que empieza a encontrar que su propósito es perdonar, liberar y ser una luz para otros. Y el trabajo es empezar a ser obradores de milagros. Si quieres profundizar en eso, te dejo qué significa ser maestro de Dios.
Ser obrador de milagros significa lo siguiente: viene alguien que sufre, que piensa que está mal, que cree que el futuro va a ser malo o que el pasado sigue existiendo en su mente. Tu tarea es no hacer real la ilusión de un hermano. Escucha bien esto, porque puede hacer clic: esa persona, en su verdadero ser, no está sufriendo. Y si tú crees que lo está, es porque en tu mente todavía hay esa idea.
¿Por qué hay que ver al otro sin ego?
Lo vimos en las lecciones sobre el ego: el Hijo de Dios no tiene ego. El ser que está frente a ti es el Hijo de Dios. Si te habla desde alguna ilusión, en el fondo te está pidiendo: no me veas como un ego, no me veas como un ser empobrecido, ve el amor que soy. Ese mensaje está por debajo. Por eso lo que nos toca, en todas las relaciones, es no ver nunca más en un hermano ninguna clase de sufrimiento ni de egoísmo. Puede parecer fantástico, pero no lo es. Y no se trata de llevarlo a las últimas consecuencias de golpe, sino de reconocer que la ilusión es ilusión y la verdad es verdad.
Lo digo con cuidado: esto no significa dejar de acompañar ni desatender una necesidad real. Si alguien tiene un problema de salud, necesita su atención profesional. Y la forma de expresar lo que reconoces será la guía que recibas del Espíritu Santo; no se trata de imitarme. Lo explico con más calma en qué es el ego según el Curso.
¿Cómo practicar la lección 331 hoy?
Estos son los pasos:
- Ante alguien que sufre, nota si en tu mente se hace real esa ilusión.
- Recuerda que el Hijo de Dios no tiene ego y no hay seres malos: hay seres dormidos.
- Perdona el miedo que aún queda en tu mente; ese es el trabajo.
- Elige el sistema de pensamiento que vas a reconocer como real. El Curso es preciso: no hay más que dos.
- Úsalo de termómetro: la paz que experimentas te dice si toca deshacer algo.
¿Qué cambia cuando lo practicas?
Lo que creas que es real, lo vas a experimentar como real. Hoy puede ser el día de tu liberación total, y depende solo de un gramo de buena voluntad, otro de honestidad y otro de aplicar el perdón total, reconociendo al Hijo de Dios en cada persona que llegue a tu vida. El sufrimiento es parte del sueño; el Hijo de Dios nunca sufrió. Estar en conflicto es estar dormido, y la paz es estar despierto. Para ejercitar esto, tienes cómo se practica el perdón en tres pasos.
Yo mismo tardé mucho en entender esto y todavía lo proceso; por eso te lo comparto para poder aprenderlo también. Cuando lo veas en cada situación, te liberarás incluso de la idea de tener que deshacer el ego, porque te reconocerás como Hijo de Dios, y el Hijo de Dios no tiene ego. Mañana seguimos con la lección 332, El miedo aprisiona al mundo, el perdón lo libera. Bendita tarea.
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