Lección 144: Repaso, constancia antes que tiempo
Tienes una vida agitada, con mucho movimiento, y piensas que no tienes tiempo para practicar. Hoy el Curso te recuerda algo: fue canalizado en una época como la nuestra y por eso no te pide que medites una hora cada día, te pide que practiques poco tiempo y con mucha constancia. Llegas aquí después de la lección 143, donde limpiamos el espejo de la mente.
¿Qué repasa la lección 144?
Hoy repasamos la lección 127, no hay otro amor que el de Dios y la lección 128, el mundo que veo no me ofrece nada que yo desee. Una vez más, centramos la mente en la frase «Mi mente alberga solo lo que pienso con Dios». Fíjate en esa palabra, «solo»: no hay otra cosa. Quiero que observes este pensamiento con mucho detalle.
¿Por qué la constancia es la clave?
Si todavía te costó, hoy céntrate en la constancia: es fundamental. Una mente sin entrenar no puede lograr nada; así comienzan las lecciones, y es algo que debemos recordar día a día. Este es un entrenamiento mental, una práctica de traer de manera constante frases reales, frases iluminadas, escritas en lenguaje cristiano. Estamos resignificando ese lenguaje, porque tal como lo conocíamos no significaba nada, y estamos empezando a encontrar el perdón, la curación, la salvación, la expiación. Si quieres volver a un concepto, tienes qué es la expiación según el Curso.
¿Cómo hacer el repaso de la lección 144 hoy?
- Organízate para hacerlo: es un trabajo muy preciso y muy ordenado.
- Centra tu mente en «Mi mente alberga solo lo que pienso con Dios» hasta que se asiente.
- Lee la lección sobre el único amor, cierra los ojos y siente con certeza el único amor que existe. Hoy no es un trabajo teórico: solo reconócelo.
- Lee la segunda frase, cierra los ojos y observa el mundo que hay en tu mente.
- Reconoce que tu mente solo está pensando los pensamientos de Dios.
¿Qué cambia cuando haces el repaso?
La frase sobre el mundo no dice que los árboles o la vida no existan, ni que nada sirva. Habla del mundo que hay en tu mente, el del ego y del egoísmo, y ahí reconoces que ya no lo deseas más: hay un profundo deseo de liberación. Si quieres entender mejor esa mirada, te cuento sobre qué es el ego según el Curso.
Hoy es un día sagrado, un día de constancia y de un trabajo muy preciso, que va a empezar a asentar estas lecciones, cada una con un poder increíble en el despertar hacia la conciencia crística. Mañana seguimos con la lección 145, el repaso de la 129 y la 130.
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