Lección 81: Repaso, soy la luz del mundo
Piensa en alguien que, solo con estar cerca, te trajo paz. Alguien que tocó tu corazón o iluminó una etapa de tu vida. En ese momento, esa persona era la luz del mundo para ti. ¿Y si tú pudieras ser eso para alguien más? Hoy empezamos un nuevo repaso, después de la lección 80, donde vimos que todos los problemas ya están resueltos.
¿Qué repasa la lección 81?
Aquí comenzamos el trabajo de repasar dos lecciones. La primera es la lección 61, «Soy la luz del mundo», y la segunda es la lección 62, perdonar es mi función por ser la luz del mundo. Lo que quiero que veas en estas lecciones de repaso y en su belleza es que cada una es un canto a la vida, a Dios, al amor y a nosotros mismos. Esa poesía, esa luz que emanan, es lo que tenemos que empezar a observar en cada una.
¿Qué significa «Soy la luz del mundo»?
Nos cuesta tanto reconocer esto, y sin embargo mira a esa persona que tocó tu corazón: en la medida en que vayamos reconociendo que somos esa luz también nosotros, vamos a ir tocando cada uno de los corazones. En un principio esto sucede de manera presencial: lo observas cuando te encuentras con otra persona, cuando está el cuerpo. Pero el Curso te explica que, cuando perdonas, llegas a una cantidad de mentes que no ves: tu mensaje se expande a la mente completa. Por eso es tan importante reconocerlo y abrirte a ello.
En el repaso, el Curso te da frases alternativas para que empieces a entender este poema a la vida, a la divinidad, como el que escribieron tantos santos y tantos sabios.
¿Por qué el perdón es la única forma de iluminar el mundo?
La segunda lección de hoy te dice que perdonar es tu función por ser la luz del mundo. Escucha bien: la única forma de iluminar este mundo es a través del perdón. Es la llave, la herramienta, la escuela en la que tenemos que aprender: reconocer que los resentimientos, las dudas y los juicios no son más que falta de perdón. Por eso, para ser la luz del mundo, nuestro único trabajo es perdonar.
El libro de ejercicios quizá lo sientas diferente al texto, porque apunta a la práctica, a ese momento cotidiano de tu día en el que algo parece estar fallando, un nuevo problema parece aparecer y te das cuenta de que es una falta de perdón. Para entender qué es perdonar de verdad, lee perdonar es muy simple.
¿Cómo practicar el repaso de la lección 81?
- Repite que eres la luz del mundo, y recuerda a la persona que alguna vez fue luz para ti.
- Cuando algo parezca estar fallando, pregúntate dónde falta perdón: ahí está el resentimiento, la duda o el juicio.
- Usa las frases del repaso para ir hacia adentro y aceptar el lugar que te corresponde.
- Recuerda que perdonar es tu función: no la separes de tu voluntad.
¿Qué cambia cuando la practicas?
Empiezas a aceptar un lugar que no es solo del Curso: en otras culturas se le ha llamado de otra forma. Es el lugar que eligen quienes vienen a este plano para iluminarlo. Quizá notes que hay mucha gente a la que esto no le interesa, que vive otra experiencia humana y está aprendiendo de otra forma. Pero algunos estamos escuchando un llamado. En la medida en que seas una luz, cuando los toques los vas a iluminar, y en esa iluminación van a reconocer a Dios y vamos a empezar a encontrarnos como uno solo.
Esta es una lección preciosa, donde vamos certificando cuál es nuestro lugar y reconociendo que sanarnos es una decisión. Mañana seguimos el repaso con la lección 82, que repasa la 63 y la 64.
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