Lección 172: Repaso, las palabras son flechas
Estás repitiendo una frase, una y otra vez, y de pronto notas que la palabra ya no te dice nada. ¿Qué haces con eso? La lección 172 tiene una respuesta: ir más allá de la palabra. Llega después de la lección 171, el repaso de «Dios es solo amor».
¿Qué repasa la lección 172?
Hoy tenemos dos frases que nos acompañan. La primera es la de la lección 153, en mi indefensión radica mi seguridad. Acuérdate: el acto de soltar toda defensa es el acto de reconocer que somos seres invulnerables, que nuestro verdadero ser no puede ser vulnerado porque es el Hijo de Dios, el ser creado por Dios. La segunda es la de la lección 154, me cuento entre los ministros de Dios, con la que comenzamos ese hermoso ministerio.
¿Por qué dice el Curso que las palabras son flechas?
Vamos a repetir las frases al iniciar la práctica, pero después las usaremos para ir más allá de ellas, hasta su significado. Por ahora, quizá la palabra Dios sea un concepto en nuestra mente; también lo son indefensión, invulnerabilidad o ministro de Dios. Nuestro trabajo es leer y luego silenciar la mente para ir más allá de la palabra, al significado.
Fíjate que cada lengua tiene sus propias palabras, pero en todas hay una para amor, una para Dios y una para muchos de estos significados. Más allá de la palabra hay un significado que suena en nuestro interior, anterior al lenguaje humano. Las palabras son flechas: no se trata de marearnos en ellas, sino de sentarlas en la mente, regocijarnos en la palabra y luego silenciarnos para reconocer el significado hacia el que apunta, centrados en la frase «Dios es solo amor, y por ende eso es lo que soy yo». Si quieres profundizar, mira una mente serena es donde aparece Dios.
¿Cómo hacer el repaso de la lección 172 hoy?
- Lee las frases y repítelas al empezar la práctica.
- Siéntate de una forma cómoda. Jesús recomienda hacerlo sentado, y las meditaciones, salvo las de relajación, se practican en esa postura.
- Si te ayuda, endereza la espalda, sin encorvarte, con todo el cuerpo abierto y expandido, o pon las manos en el corazón.
- Cierra los ojos y deja que las palabras resuenen en tu interior.
- Silencia la mente y busca el significado más allá del sonido de la palabra.
Puedes hacerlo después de escuchar estas palabras, de manera directa. Para armar el hábito, te ayudará qué es meditar de verdad: 5 minutos para empezar.
¿Qué cambia cuando la practicas?
Te abres a una nueva experiencia: la de ser guiado por Jesús para reconocer el amor de Dios. No necesitas entender todo con la cabeza. Si hoy el silencio te cuesta, no es un fallo: es entrenamiento. Y si sientes mucha inquietud o angustia, acompáñate también con ayuda profesional. Mañana seguimos con la lección 173, el repaso de la 155 y la 156. Gracias por ver el amor de Dios.
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.

