Lección 85: Repaso, tu salvación está en tu mente
Cada vez que desbloqueas el teléfono, ¿qué ves? Hoy te propongo que sea una lección. Llegamos al repaso 85, después de la lección 84, con dos ideas para llevar muy conscientes en tu interior.
¿Cómo recordar las lecciones durante el día?
Quiero que recuerdes siempre que un poco el secreto de todo este trabajo es poder recordar las lecciones durante el día. Hay formas muy simples de hacerlo: hay aplicaciones donde te pones una alarma, o puedes ponerte la lección de fondo de pantalla del celular, sacándole una foto. Así cada vez que lo prendes tienes un refresco. Si todavía no lo hiciste, es un buen momento para empezar a aplicarlo.
¿Qué significa «Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí»?
La primera idea es la de la lección 69. La mente va y viene, va y viene, y lo que el Curso explica es muy simple: cada vez que hay resentimiento, ese resentimiento bloquea el amor, bloquea la luz que hay en nuestro interior. Por eso es tan importante tener una mente alerta, una mente consciente (tienes más sobre esto en observar tu mente sin tensión). Cada vez que hay un resentimiento perdemos el foco, nos cegamos, perdemos la luz y perdemos un aprendizaje. Y cuando los resentimientos se van sumando y sumando, después hay que hacer un trabajo de perdón muy importante, que es el que estamos haciendo.
Dentro de las frases que el Curso recomienda hay una muy hermosa y sin tanto vocabulario cristiano: «No tengo necesidad de esto». Cada vez que aparezca un resentimiento te dices eso, lo sueltas y te abres. Para llevarlo a lo concreto puedes leer por qué el resentimiento lo pagas tú.
¿Por qué mi salvación procede de mí?
Esa es la lección 70, y nos enseña algo hermoso: hemos estado confundidos buscando afuera, y buscando afuera. El Curso te pregunta dónde puede estar la salvación sino en la fuente, en la fuente de la que emana todo. ¿Y dónde está la fuente? Te lo explica el texto: la fuente está en tu mente, porque tu mente se está experimentando en la mente de Dios.
Por eso lo único que hay que hacer es ir hacia nuestra mente y entender qué es, porque ahí vamos a empezar a entender qué es Dios. Nuestra mente es parte de la de Dios; tiene esas leyes a través de las cuales Dios crea y a través de las cuales creamos nosotros. Primero tenemos que ir hacia nuestra fuente. El Curso no es algo que se encuentra afuera y luego se trae adentro: el libro es solo un recordatorio.
¿Cómo practicar este repaso hoy?
- Pon un recordatorio de las dos lecciones: una alarma o una foto como fondo del celular.
- Cada vez que aparezca un resentimiento, repítete: «No tengo necesidad de esto», suéltalo y ábrete a entender.
- Cada vez que aparezca una duda, recuerda que todas las respuestas y toda la verdad divina están en tu mente.
- Deja de buscar la salvación afuera, en algo o en alguien, y empieza a ir hacia el interior.
- Escucha en tu interior: la voz de Dios solo puede hablar ahí.
¿Qué cambia cuando lo practicas?
Hoy es un día santo, un día de práctica. Aprendes dos cosas simples: que si hay resentimiento no puede haber luz, y que la salvación no está afuera. Cuando alguien te habla y eso te resuena como la voz de Dios, es porque estás abierto a recibirla en el interior: siempre resuena adentro, se escucha adentro y se recibe adentro. Ahí está la fuente, abierta a sanar. Para afinar ese oído interior tienes cómo escuchar tu voz interior.
Si hoy sigues sintiendo ese ir y venir de la mente, es normal; no se trata de forzar, sino de volver una y otra vez. Y si un resentimiento te supera, apóyate también en un acompañamiento profesional. Mañana continuamos con el repaso de las lecciones 71 y 72. Gracias, y feliz práctica.
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