Autoconocimiento, perdón, pareja, emociones y Un Curso de Milagros: las charlas de Gabriel Gowezniansky escritas para leer, sus respuestas a tus preguntas y sus libros, para empezar gratis.

Según Un Curso de Milagros, el Espíritu Santo no te da cosas: te da otra forma de ver. Reinterpreta todo lo que vives a favor de tu liberación, te lleva a la paz y te guía cuando le preguntas en tu mente.

Sanar al niño interior no es volver a la infancia a buscar recuerdos: es liberar hoy lo que aprendiste de chico y todavía reacciona en ti. Cuando se activa una herida, reconoce que no viene del presente, silencia la mente y deja que aparezca el don que escondía.

La paz interior es tu estado natural: lo que queda cuando dejas de identificarte con lo que piensas. No es una emoción que depende de que algo salga bien afuera. Se encuentra separando la conciencia que eres del pensamiento y volviendo al presente, una y otra vez.

La mentalidad de abundancia es darte cuenta de que no hay poco: hay infinito. El ego se sostiene en la idea contraria, la escasez («hay poco») y la carencia («hay poco y me falta»). Salir de ahí no es tener más cosas: es invertir el pensamiento y reconocer que hay infinito y te está siendo dado.

El despertar espiritual es darte cuenta de que nunca fuiste la imagen que te armaste de ti mismo. Empieza con un instante en que la mente calla y no cree nada, y sigue un camino: entender, practicar, sanar, enseñar y, al final, crear. El maestro no despierta afuera: despierta adentro.

Desde lo espiritual, amarte no es el «amor propio» que suele divulgarse, porque el amor no es propiedad de nadie y tu valor no lo determinas tú: es infinito. Amarte de verdad es conocerte, dedicar tiempo a descubrir quién eres más allá del miedo, el juicio y el pasado.

La lección 48 de Un Curso de Milagros, «No hay nada que temer», enseña que a nivel de tu ser real nada puede amenazarte. Cada vez que sientes temor estás mirando la vida desde el ego. Se practica todo el día: repitiendo la frase y observando el miedo cuando aparece.

La lección 34 de Un Curso de Milagros, «Podría ver paz en lugar de esto», enseña que la paz es una decisión tuya y no depende de lo que pasa afuera. Se practica todo el día: en cada situación en la que no ves paz, reconoces que puedes verla de otra manera.