Autoconocimiento, perdón, pareja, emociones y Un Curso de Milagros: las charlas de Gabriel Gowezniansky escritas para leer, sus respuestas a tus preguntas y sus libros, para empezar gratis.

El duelo no se supera con una técnica ni con un plazo. Lo que enseño es que la tristeza nace de creer que perdimos algo, pero lo que somos no se pierde: puedes perder el cuerpo del otro, no la conexión. No es una cura ni un consejo médico; es una forma de mirar el dolor mientras lo atraviesas.

Te enojas cuando algo toca la parte de ti que se siente atacada, y entras en lo que el maestro zen llamó las puertas del infierno. El enojo se suelta dejándolo expandirse, observando tu reacción a la reacción y entendiendo qué sientes amenazado. Soltar no es aguantar ni quedarte.

Hablar con Dios es orar, y orar es una charla con la parte de tu mente que está conectada con todo. No le pidas cosas ni resultados: pide luz y comprensión, y después escucha. La respuesta suele sonar parecida a tu voz, con un matiz distinto.

Tu mente no para porque funciona en automático y los pensamientos se repiten mientras nadie los observa. No se trata de dejar de pensar ni de forzarte a pensar en positivo, sino de observar el pensamiento y dejar de identificarte con él. Empieza con la respiración.

La ansiedad es una mente que se fue al futuro a controlar lo que no está en sus manos. Se calma volviendo al presente: preguntándote si hay ansiedad en este instante, sintiendo el cuerpo y soltando el control. Si el sufrimiento es muy fuerte, busca también acompañamiento profesional.

Un Curso de Milagros tiene cinco partes: el Texto, el Libro de ejercicios, el Manual para el maestro, Psicoterapia y El canto de la oración. Se empieza con una dosis de buena voluntad, un espacio para leer y el ejercicio uno.

Si no estás en paz con alguien o contigo, hay un juicio en el medio. Juzgar agota, la vara con la que juzgas es aprendida, y la paz llega al soltar la idea de tener razón. Un ejercicio de un día: observar el juicio detrás de cada emoción.

Una pareja nueva no es nueva: llevas un equipaje de expectativas y dolores que proyectas en el otro. Cuatro claves ayudan a sanar la relación: ver ese equipaje, reconocer el aprendizaje y el estancamiento, entender el rechazo y entrenar la mente en el amor.